¿Cómo saber qué y cuándo sembrar ante las sequías y el calor extremo en Centroamérica?
La herramienta ZARC genera mapas de riesgo y municipales además de un calendario de siembra óptimo, donde las probabilidades de pérdida de siembra disminuyen
- Actualizado: 13 de mayo de 2026 a las 10:23
Los agricultores de la zona más seca de Centroamérica pueden enfrentar 'El Niño' con una herramienta que cruza datos climáticos para prever qué y cuándo sembrar y adaptarse así a ese fenómeno, con periodos extremos de sequía e inundaciones que tumban sus siembras y obliga a muchos a migrar.
Conocida como 'Zonificación Agrícola del Riesgo Climático' (ZARC), mezcla información climática histórica, perfiles de suelo y agendas de cultivo para generar mapas de riesgo, minimizando así la probabilidad de sufrir graves pérdidas en la producción agrícola, y crear un calendario clave para la siembra en esa zona vulnerable.
El sistema fue desarrollado en Brasil por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y adaptada para Centroamérica con el apoyo de la Agencia Brasileña de Cooperación para ayudar a disminuir las pérdidas agrícolas en el Corredor Seco centroamericano gracias a la previsión.
El Corredor Seco centroamericano es una franja ubicada en el litoral Pacífico que abarca desde el sur de México hasta Panamá y es ambientalmente frágil por los prolongados periodos de sequía y, en contraste, lluvias intensas e inundaciones, por lo que es considerada una de las zonas más sensibles a la crisis climática en la región.
En ella viven unas 10 millones de personas, golpeadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria, la migración asociada a los efectos climáticos y con una economía dependiente de la agricultura de subsistencia, especialmente de granos básicos.
Allí hay un patrón de comportamiento climático: los años robustos de 'El Niño' coinciden con las canículas - un corto período seco dentro de la época de lluvias - más severas y con mayores pérdidas en la producción de granos, según registros satelitales recogidos durante más de 40 años y analizados por la FAO.
Cuando la canícula es extrema, los agricultores de esa zona reportan pérdidas de hasta el 80% de la cosecha, por lo que las fechas de siembra se vuelven claves. Por ejemplo, según un artículo escrito por Carrazón, el maíz sembrado en mayo que florece en julio y agosto, en base a un ciclo de 100 días, es el más vulnerable.
Este es un "problema complejo" que necesita de varias soluciones complementarias entre sí, como detalló a EFE Carrazón, que apuesta por la zonificación agrícola para disminuir las probabilidades de tener pérdidas en ese sector agrícola.
Por ello, hay otras herramientas como proyectos para gestionar el agua y el suelo mediante la cosecha de lluvia y técnicas de conservación, el desarrollo de semillas resistentes y mejor información agroclimática que "construyen resiliencia en el medio y largo plazo".
Por ello, los agricultores de la región más árida de Centroamérica están mejor preparados este año en comparación con los anteriores para hacer frente a 'El Niño' gracias a la previsión institucional tanto de los Gobiernos como de organismos internacionales con el ajuste de los cronogramas de siembra.
Las autoridades tienen a su disposición "una serie de herramientas con toda la información agroclimática que ellos mismos generan, con insumos que proporciona la academia o sus institutos de investigación, y cuentan con variedades resistentes a sequía que han venido desarrollando en los últimos años".
Esa herramienta técnica de la zonificación sumada a las soluciones ayudan a reducir las probabilidades de pérdidas económicas y agrícolas en esa zona, también golpeada por la migración climática con millones de personas desplazadas por los vaivenes meteorológicos.