¿Qué significan los cerditos rosa en escenas del crimen en Culiacán?
El hallazgo de cerditos de peluche en al menos cuatro escenas de homicidios en Culiacán, Sinaloa, ha generado comparaciones con el caso de la influencer Valeria Márquez, asesinada en 2025
- Actualizado: 05 de junio de 2026 a las 10:50
La aparición de peluches con forma de cerdito color rosa en al menos cuatro escenas de homicidios registrados recientemente en Culiacán, Sinaloa, ha generado alarma entre autoridades y reactivado el interés en el caso del feminicidio de la creadora de contenido Valeria Márquez, ocurrido en Zapopan, Jalisco, en México, durante una transmisión en vivo
Los hechos violentos en la capital sinaloense se han registrado en distintos puntos de la ciudad, donde en cada escena del crimen fue localizado un peluche de cerdito rosa junto a las víctimas, un elemento inusual que las autoridades aún no logran explicar y que ha generado múltiples hipótesis sobre su posible significado.
Entre los casos documentados figuran homicidios de Carlos René el 15 de mayo, en Infonavit, Solidaridad; en la colonia Rubén Jaramillo se encontró el cuerpo de Cristian Emanuel el 17 de mayo; el 20 de mayo un joven fue asesinado dentro de un hotel en el centro de Culiacán y el 21 de mayo un conductor fue atacado en la colonia Miguel Hidalgo. En todos los hechos, de acuerdo con reportes preliminares, se repite el hallazgo del mismo tipo de muñeco, lo que ha llamado la atención de investigadores y analistas de seguridad.
El fenómeno ha cobrado relevancia nacional debido a que Valeria Márquez fue asesinada en mayo de 2025 mientras realizaba una transmisión en vivo en su salón de belleza, momento en el que sostenía un peluche de cerdito rosa, imagen que quedó registrada en video y se viralizó en redes sociales, alimentando ahora las comparaciones con los recientes crímenes en Sinaloa.
La fiscal estatal, Claudia Zulema Sánchez Kondo, explicó que las investigaciones se encuentran en curso y que se estudian distintos factores, sin descartar ninguna línea de investigación sobre la posible coincidencia de los peluches en las escenas del crimen.
En contraste, la Fiscalía del Estado de Jalisco consideró “aventurado” establecer una relación directa entre los hallazgos en Sinaloa y el caso de Valeria Márquez.
El fiscal estatal, Salvador González de los Santos, señaló que no es posible vincular ambos hechos sin conocer el contexto completo de lo ocurrido en Sinaloa y advirtió sobre el riesgo de generar hipótesis sin sustento.
“No se puede fijar un vínculo sin conocer el contexto de los eventos ocurridos en tierras sinaloenses”, indicó el funcionario, al tiempo que confirmó que la institución mantiene abierta su propia investigación sobre el entorno cercano de la víctima.
Asimismo, las autoridades de Jalisco informaron que hasta el momento no han recibido solicitudes de información por parte de la Fiscalía de Sinaloa, por lo que cualquier intercambio de datos dependerá de avances concretos en las investigaciones.
El fiscal González de los Santos también pidió cautela para evitar desviar las investigaciones hacia líneas sin resultados. Aunque no descartó ninguna hipótesis, aclaró que actualmente no existen elementos para afirmar que los peluches formen parte de una marca criminal.
De igual forma, advirtió que estos objetos podrían estar siendo utilizados para llamar la atención pública o desviar la atención de los hechos reales, por lo que los investigadores evitan sacar conclusiones prematuras.
En el caso de Valeria Márquez, la línea de investigación sobre la persona que entregó el peluche momentos antes del ataque continúa bajo análisis de la Policía de Investigación.
Las autoridades mantienen la revisión de videos de la transmisión en vivo y testimonios de testigos presenciales, como parte de la carpeta de investigación abierta por el feminicidio.
Mientras tanto, tanto en Sinaloa como en Jalisco, las fiscalías continúan con las indagatorias para esclarecer los hechos y determinar si existe o no algún vínculo entre los casos que han captado la atención pública a nivel nacional.