Primer año de gobierno de Trump: Poder desatado y poca resistencia del Congreso
De acuerdo con analistas, Donald Trump ha usurpado poderes que tradicionalmente han sido reservados al Congreso, los tribunales y los estados
- Actualizado: 18 de enero de 2026 a las 10:53
Un año después de regresar a la Casa Blanca, Donald Trump ha ensanchado de forma agresiva los márgenes del poder presidencial en EE UU apoyándose en decretos, poderes de emergencia y el control del Partido Republicano.
Mientras tanto, el Congreso, dominado por sus aliados, apenas ha ofrecido resistencia efectiva a esa expansión.
En lo que va de su segundo mandato, Trump ha desdibujado los límites de la Presidencia al amparo de un Gabinete ciegamente leal y un liderazgo republicano dispuesto a apoyar su agenda a pesar de los precedentes establecidos por el propio Legislativo.
"En 2025, el presidente consolidó la autoridad ejecutiva llevando al límite la ley, usurpó poderes tradicionalmente reservados al Congreso, los tribunales y los estados. Inició una purga de la burocracia para sustituir a funcionarios de carrera por leales políticos", escribió el analista político Ian Bremmer en una columna para la revista Time.
Mediante la combinación de un uso masivo de órdenes ejecutivas (más de 200), cambios regulatorios acelerados y una política exterior decidida casi en solitario, Trump ha reconfigurado en un año el equilibrio de poderes en Washington.
El mismo día de su inauguración firmó varias órdenes que suspendieron el programa de admisión de refugiados, endurecieron vetos migratorios y ampliaron los poderes de los agentes migratorios para realizar detenciones.
También emitió decretos para reducir el tamaño del Gobierno federal y reducir a mínimos la asistencia extranjera, desmantelando entidades como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), sin contar con el Congreso.
Trump declaró una “emergencia nacional” por la inmigración ilegal y tráfico de fentanilo para imponer aranceles a la mayoría de importaciones de Canadá y México.
También utilizó la IEEPA para respaldar su guerra comercial contra los socios comerciales de EE.UU. e imponer gravámenes punitivos, sin pasar por una autorización legislativa específica para cada medida, esfuerzos que fueron rechazados en tribunales federales.
La mayoría republicana en la Cámara y el peso conservador en el Senado han permitido a Trump avanzar su agenda con escaso coste político, frenando iniciativas de supervisión y rechazando intentos de limitar por ley el recurso a emergencias y órdenes ejecutivas.