"Lyhanna, perdón por lo que viviste": niña de 11 fue abusada y asesinada por el padre de su amiga en Francia
La menor estuvo desaparecida seis días tras salir del colegio. Su victimario sería el padre de una de sus mejores amigas
- Actualizado: 07 de junio de 2026 a las 14:17
Una marcha blanca se celebrará este domingo en Fleurance, suroeste de Francia, en memoria de Lyhanna, la niña de 11 años cuya muerte ha provocado una fuerte conmoción en todo el país y ha reabierto el debate sobre presuntas disfunciones en la cadena judicial en la gestión de denuncias por violencia sexual contra menores.
"Lyhanna, perdón, perdón por lo que viviste. Te queremos tanto", manifestaron los padres de la niña asesinada en un mensaje leído por una tía de la menor, durante la marcha, a la que se sumaron cientos de personas.
La familia dio las gracias por el apoyo a las 6,000 personas presentes, según la prefectura de Gers, frente a "este drama abominable". "Nadie está preparado para vivir una desaparición tan brutal (...) Todo nuestro pequeño mundo se ha derrumbado", declaró.
Tras una pancarta blanca, con dos fotos de una sonriente Lyhanna, y el lema '¡Nunca más esto! Te queremos. Te echamos de menos', los padres de la niña, con su hijo menor en brazos, iniciaron la marcha a primera hora de la tarde, acompañados del alcalde de Fleurance, Grégory Bobbato, y detrás de miles de personas vestidas en su mayoría de blanco y con flores blancas en las manos.
La marcha arrancó delante de la piscina, donde el sospechoso de su muerte aseguró que la dejó después de llevársela del colegio en su coche el 29 de mayo de 2026. Su cuerpo fue localizado el pasado jueves 4 de junio e identificado un día después gracias a pruebas de ADN.
El cuerpo de la pequeña fue encontrado en un silo de grano de una explotación agrícola abandonado situado cerca de Puycasquier, a unos 15 kilómetros del lugar de la desaparición, y donde el sospechoso de su desaparición trabajó en el pasado.
El principal sospechoso, Jérôme Barella, de 41 años, es el padre de una amiga de la víctima y acumula al menos cinco denuncias por agresiones sexuales contra menores, algunas archivadas y otras aún en curso.
El sospechoso fue detenido a las pocas horas de la desaparición de la niña, tras identificar los investigadores múltiples contradicciones en su declaración, está bajo investigación por secuestro y privación de libertad e ingresó en prisión preventiva.
El presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció el viernes que el caso ha revelado "fallos" en el sistema judicial y una "disfunción" en el tratamiento de denuncias previas contra el sospechoso. "No podemos aceptar lo que ha pasado; no podemos decir a la familia que todo funcionó bien, porque no es cierto", declaró durante una visita oficial a Montenegro.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, pidió disculpas públicas el mismo día "en nombre de la justicia" a la familia y al conjunto de la ciudadanía, al admitir que "el sistema judicial no protegió a Lyhanna". En una entrevista televisiva, habló de un "fallo masivo" en el seguimiento de las denuncias contra Barella y advirtió de posibles sanciones si se confirman negligencias o malas prácticas profesionales.
El titular de Justicia señaló además que existen alrededor de tres millones de denuncias pendientes de tramitación en comisarías y unidades de gendarmería en Francia, de las cuales unas 70.000 corresponden a violaciones o agresiones sexuales. El ministro anunció su intención de priorizar estos casos y convocó este lunes a los fiscales generales del país en París para analizar la situación.
Ante la puerta del colegio se produjo precisamente uno de los momentos más simbólicos de la jornada: el padre de la niña se quitó su camiseta blanca con la foto de su hija para dejarla a la entrada del establecimiento al que ya no volverá.