“Judas Marchante”: la tradición checa que revive la traición en Pascua
En el pequeño pueblo de Vraclav, cada año durante la Pascua se mantiene viva una tradición ancestral conocida como “Judas Marchante”, una de las expresiones culturales más singulares del país europeo
- Actualizado: 04 de abril de 2026 a las 12:12
“Judas Marchante”, una de las expresiones culturales más singulares de República Checa, sigue siendo una de las tradiciones de Pascua más importantes. Aquí los detalles.
Esta práctica forma parte de las celebraciones de la Pascua en la República Checa, donde se combinan elementos religiosos con costumbres populares que se han transmitido por generaciones.
La tradición se centra en la figura de Judas Iscariote, el personaje bíblico asociado a la traición de Jesucristo, cuya representación simbólica es clave en esta procesión.
Uno de los elementos más llamativos es que un adolescente del pueblo, generalmente de unos 15 años, es elegido para representar a Judas durante la celebración.
Además, lleva un gorro alto elaborado con juncos o cañas, un elemento tradicional que completa la representación simbólica del personaje.
Acompañando al “Judas”, un grupo de niños del pueblo participa activamente en la tradición, recorriendo las calles y visitando las casas de los habitantes.
Durante el recorrido, los niños utilizan sonajeros de madera, cuyo sonido sustituye antiguamente al de las campanas de las iglesias durante los días de duelo.
Los participantes también entonan cantos o villancicos que narran la traición de Judas, manteniendo viva la tradición oral ligada a la celebración.
Esta actividad se realiza especialmente durante el Sábado Santo, un día de silencio y espera dentro de la Semana Santa cristiana.
La tradición no es exclusiva de Vraclav, ya que también se conserva en otras aldeas de la región de Pardubice, donde forma parte de la identidad cultural local.
Con el paso del tiempo, esta costumbre ha logrado mantenerse vigente gracias al compromiso de las comunidades que la practican y transmiten a las nuevas generaciones.
En reconocimiento a su valor cultural, la tradición fue inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en el año 2012.
Este reconocimiento internacional resalta la importancia de preservar las tradiciones populares como parte del patrimonio cultural de los pueblos.
Además, refleja cómo las celebraciones de Pascua en Chequia combinan influencias cristianas con prácticas más antiguas, incluso de origen pagano.
En la actualidad, el “Judas Marchante” sigue siendo una muestra viva de la identidad cultural checa, atrayendo tanto a locales como a visitantes interesados en conocer las tradiciones más auténticas del país.