Guatemala busca a Cristina Siekavizza, su esposo asesino murió por covid-19 sin revelar qué hizo con ella
Los padres y los hijos de la víctima hicieron un llamado urgente para cerrar un proceso que permanece abierto desde que Cristina Siekavizza fuera vista por última vez en su vivienda familiar la noche del 6 de julio de 2011.
- Actualizado: 06 de julio de 2026 a las 19:19
La familia de Cristina Siekavizza, desaparecida hace 15 años en un caso de feminicidio emblemático en Guatemala, instó esta semana a la ciudadanía a perder el miedo y aportar información anónima que permita localizar sus restos. Su esposo y asesino murió por covid-19 y nunca reveló qué pasó con ella.
"Después de 15 años, nuestra familia pide una sola cosa, que se busque a nuestra querida Cristina (...) para devolvérnosla con dignidad para darle cristiana sepultura", dijo su madre, Angelis de Siekavizza.
En una conferencia de prensa, los padres y los hijos de la víctima hicieron un llamado urgente para cerrar un proceso que permanece abierto desde que Cristina Siekavizza fuera vista por última vez en su vivienda familiar la noche del 6 de julio de 2011.A
Aunque inicialmente la desaparición de Cristina se investigó como un secuestro, la Fiscalía orientó luego las pesquisas hacia su esposo, Roberto Barreda, quien huyó con sus dos hijos hacia México, donde fue detenido en 2013, dos años después del crimen.
Roberto Barreda habría actuado con la presunta complicidad de su madre, la exmagistrada de la Corte Suprema Beatriz Ofelia de León, vinculada al proceso por encubrimiento e influencias judiciales. Ella habría facilitado que pudiera salir del país y llevarse a los niños.
Los hijos de Cristina, en ese momento menores de edad, hoy continúan sin saber qué fue de su madre. Si está muerta, dónde está su cuerpo.
A pesar de que en 2019 Barreda (esposo de Cristina) fue enviado a juicio por femicidio y obstrucción a la justicia, el proceso quedó truncado cuando falleció en 2020 por complicaciones de la covid-19.
La situación provocada por la pandemia extinguió la posibilidad de una condena, el asesino no fue condenado y tampoco confesó que hizo con Cristina.
Juan Luis Siekavizza, padre de Cristina, denunció las constantes maniobras destinadas a obstruir la justicia y la posterior reducción de recursos en la fiscalía especial que investiga el caso, pues aunque el asesino haya muerto, tuvo que tener cómplices.
Claudia Hernández, directora de la Fundación Sobrevivientes, entidad que acompaña legal y psicológicamente el caso de Cristina, urgió a las autoridades estatales a frenar la impunidad estructural que rodea el proceso.
"Llevamos 15 años esperando poderla encontrar (...) pedimos información clara para poder hallarla y que los hijos y su familia puedan ya darle cristiana sepultura".
Cristina Siekavizza murió a manos de quien era su compañero de vida, padre de sus hijos, y tras 15 años de búsqueda sus familiares desconocen qué pasó con ella.