Las fotos más impactantes de las protestas contra el régimen en Irán
Desde diciembre de 2025, Irán vive su mayor ola de protestas, con más de 500 fallecidos, en medio de una crisis económica, política y social sin precedentes
- Actualizado: 12 de enero de 2026 a las 11:36
Las protestas iniciadas en Irán el 28 de diciembre de 2025 ya se han convertido en las más multitudinarias y con mayor número de fallecidos según organizaciones no gubernamentales de derechos humanos desde la muerte de Mahsa Amini tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo islámico en 2022.
A diferencia de entonces, estas manifestaciones han estallado por la inestabilidad económica, aunque han derivado en un movimiento político contra la República Islámica. En las protestas se han coreado consignas a favor de la restauración de la monarquía Pahlaví, derrocada en 1979 durante la Revolución Islámica, o se ha pedido la "muerte del dictador".
Según datos de la ONG opositora iraní Hrana, con sede en Estados Unidos, hasta ahora hay más de 500 muertos, incluidos niños, y más de 10,000 detenidos, una cifra que Iran Human Rights (IHRNGO), eleva a 648 fallecidos hasta ahora. En 2022 hubo al menos 476 muertos, según la misma ONG con sede en Noruega.
Impulsadas por comerciantes y sectores económicos afectados por la caída del rial, la moneda nacional, y la elevada inflación, miles de iraníes se han sumado a esta nueva oleada de protestas que se ha extendido por más de un centenar de ciudades.
Irán tiene una inflación anual superior al 42 % y durante 2025 la moneda iraní perdió un 69 % de su valor frente al dólar, en un contexto en el que la economía iraní ha sido golpeada por las sanciones de Estados Unidos y de la ONU por su programa nuclear.
El líder supremo, Ali Jameneí, ha dicho que su país actuará contra "quienes cometen actos de vandalismo" y no tolerará a quienes actúen como "mercenarios para extranjeros", calificando a muchos de ellos de "alborotadores" y acusándoles de "complacer” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Hace diez días, Trump amenazó con acudir al rescate de los manifestantes si las autoridades iraníes disparaban contra ellos, y este lunes, el presidente estadounidense ha asegurado que los líderes iraníes le han llamado para negociar tras sus amenazas por posibles acciones militares por la violencia en las protestas.
Al igual que Estados Unidos, Israel ha mostrado su apoyo a los manifestantes, país que en junio de 2025 bombardeó instalaciones vinculadas a los programas nuclear y balístico de Irán, la conocida como ‘guerra de los 12 días’.
La represión de las manifestaciones está siendo severa y las autoridades han restringido el acceso a internet en todo el país, sin que sea posible conectarse a páginas o servicios de fuera de Irán. Al respecto, Trump ha planteado el envío de satélites de la empresa Starlink, de Elon Musk, a Irán para que internet siga funcionando.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación ante la magnitud de las protestas y la represión. La Unión Europea se ha plantea nuevas sanciones a Irán y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha expresado su apoyo a los manifestantes que reclaman libertad.
En paralelo, el papa León XIV instó al diálogo y la paz, mientras Reza Pahlaví, heredero del último sha, alienta desde el exilio a los iraníes a mantener las movilizaciones.
Desde 1979, Irán ha sido escenario de múltiples protestas y revueltas que han marcado su historia. La Revolución Islámica de ese año, encabezada por el ayatolá Ruholá Jomeiní, puso fin a la monarquía del sha Mohamad Reza Pahleví tras meses de revueltas populares y dio origen a la República Islámica.
En noviembre de 1979, estudiantes revolucionarios tomaron la embajada de Estados Unidos en Teherán, un acto que consolidó el enfrentamiento con Occidente y se convirtió en símbolo de la nueva era teocrática.
Durante las décadas siguientes, el país vivió episodios de represión y movilizaciones, como las protestas estudiantiles de 1999, las manifestaciones tras las elecciones de 2009, con una veintena de muertos, y los disturbios de 2011 inspirados por las revueltas árabes, todos ellos reprimidos por las autoridades. En los últimos años, las protestas han resurgido con fuerza, reflejando un descontento social y político persistente con el régimen de los ayotalás.
En 2019, el aumento del precio de la gasolina desató una ola de disturbios, con al menos 200 muertos, y en 2022 la muerte de Mahsa Amini tras ser detenida por la Policía de la moral provocó una revuelta nacional encabezada por mujeres y jóvenes bajo el lema “Mujer, vida, libertad” que dejó al menos 342 muertos.
Estas manifestaciones, que exigían el fin de la República Islámica, fueron duramente reprimidas, con miles de detenidos y ejecuciones.