Feria de Ramos en Bolivia, tradición que mueve el comercio en Semana Santa
Miles de vendedores, artesanos y productores agrícolas participaron este domingo en la Feria de Ramos, un tradicional mercadillo callejero
- Actualizado: 29 de marzo de 2026 a las 13:12
La feria se instala en distintas calles y avenidas de la 'Exparada 8', una zona tripartita entre los distritos 4, 7 y 14 de El Alto, ciudad vecina de La Paz a más de 4.100 metros de altitud.
En esta ocasión los vendedores se tomaron incluso algunos carriles de la carretera que va hacia la localidad turística de Copacabana, un santuario mariano a orillas del lago Titicaca que comparten Bolivia y Perú.
Según la Alcaldía de El Alto, que apoya la realización de la feria, en esta actividad, que comenzó el viernes y se extenderá hasta el 3 de abril, participan más de 5.000 expositores de distintos municipios y algunos desde Perú.
Sobre la carretera y en las calles aledañas se concentra la venta de artesanías, ropa, zapatos, víveres, verduras, frutas y tubérculos, además de herramientas para las labores en el campo, como palas, picotas, arados y también ruecas para hilar lana y sogas para el ganado.
También se venden las tradicionales palmas entrelazadas que se emplean en la celebración del Domingo de Ramos, para evocar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
La creencia popular dicta que se deben comprar palmas o ramos, hacerlos bendecir y colocarlos detrás de la puerta de la casa para la protección contra los males.
Una de las vendedoras en la feria es Justina Salas, una mujer aimara que ofrece guantes, gorros y adornos para el cabello que ella misma teje con lana de camélidos, además de palmas para el Domingo de Ramos que arma junto a sus hijos.
El material para entrelazar las palmas les llega de la zona subtropical de Los Yungas de La Paz, o desde la región sureña de Chuquisaca, explicó Salas a EFE.
Lo que gana en la feria lo emplea "para comprar azúcar, arroz, fideo" y otros productos alimenticios que le deberán abastecer "todo el año", señaló la artesana, quien vive en El Alto hace años, pero nació en el cantón Mecapaca, en otro sector del departamento de La Paz.
También explicó que la tradición de la feria se remonta a unos 36 a 37 años atrás, cuando la carretera a Copacabana tenía apenas dos carriles. Según Salas, lo que se vende en la feria "es económico, por eso viene la gente de provincia" para comprar allí distintos productos.