Director de funeraria se declara culpable de abandonar cuerpos y defraudar a familias en Inglaterra
Un director de funeraria en Inglaterra se declaró culpable de 67 delitos relacionados con el manejo indebido de cadáveres, fraude y robo, en un caso que afectó a más de 300 personas
- Actualizado: 01 de agosto de 2026 a las 17:13
Robert Bush, de 48 años y director de Legacy Independent Funeral Directors (LIFD), en la ciudad de Hull, Inglaterra, se declaró culpable de 67 delitos ante el Tribunal de la Corona de Hull. Aquí los detalles de este caso que se ha viralizado en las redes sociales.
Entre los cargos admitidos figuran 30 acusaciones por impedir un entierro legal y digno de personas fallecidas, además de delitos de fraude, robo a organizaciones benéficas y otras irregularidades relacionadas con los servicios funerarios.
Las investigaciones comenzaron en marzo de 2024, luego de que las autoridades recuperaran múltiples cuerpos que permanecían en las instalaciones de la funeraria sin haber recibido sepultura.
De acuerdo con la Fiscalía de la Corona, los delitos fueron cometidos entre mayo de 2012 y marzo de 2024 y afectaron a más de 300 víctimas, entre familiares de fallecidos y clientes que contrataron servicios funerarios.
Además de los cargos relacionados con los cadáveres, Bush también admitió haber robado fondos destinados a 12 organizaciones benéficas y enfrentó acusaciones por comercio fraudulento en la venta de planes funerarios y fraude relacionado con cenizas humanas.
Durante la audiencia judicial, varias familias ofrecieron testimonios sobre el trato que recibieron sus seres queridos y el impacto emocional que les causó descubrir las irregularidades cometidas por el director de la funeraria.
Kelly, cuya madre Sylvia Osler falleció en 2023, relató que Bush retrasó las visitas para despedirse de su madre y que, cuando finalmente pudo verla, encontró un moretón en la cabeza que no tenía al momento de su muerte. Según su testimonio, el acusado atribuyó la lesión al traslado del cuerpo.
Otra de las afectadas, Stacey Foster, explicó que tras perder a su bebé durante un embarazo de 17 semanas recibió unas cenizas cuyo peso era muy superior al esperado. La mujer aseguró que la situación le arrebató la posibilidad de despedirse adecuadamente de su hijo.
Karen King también declaró que el cuerpo de su padre, Norman Bridger, permaneció en un ataúd de cartón durante casi 11 meses después del funeral, una situación que calificó como inconcebible y que, afirmó, seguirá marcando a su familia.
Tras declararse culpable, Robert Bush queda a la espera de conocer la sentencia que impondrá el Tribunal de la Corona de Hull, mientras las autoridades continúan con el proceso judicial en uno de los mayores escándalos relacionados con servicios funerarios registrados en Inglaterra.