Violencia en las cárceles: la batalla entre el Gobierno y las pandillas en Guatemala
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, declaró estado de sitio a nivel nacional por los próximos 30 días, la medida le permitirá al Gobierno hacer capturas sin orden judicial
- Actualizado: 19 de enero de 2026 a las 10:49
El asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil de Guatemala a manos de presuntos pandilleros, y los amotinamientos en tres cárceles, han reabierto la pugna entre el Gobierno que preside Bernardo Arévalo de León y los cabecillas de dichas estructuras criminales.
El violento contexto obligó a Arévalo a declarar estado de sitio en todo el territorio guatemalteco. La medida se extenderá durante 30 días y le permitirá a las autoridades detener personas sin una orden judicial.
El conflicto entre las pandillas y el Gobierno de Arévalo empezó de manera frontal en julio pasado con el asesinato de siete personas que velaban en una funeraria, en el centro de la Ciudad de Guatemala.
Entre los ahora occisos, se encontraba un presunto pandillero de la estructura criminal denominada "Mara Salvatrucha".
El ataque, perpetrado presuntamente por varios sicarios de la pandilla enemiga, "Barrio 18", provocó que el Gobierno de Arévalo de León ordenara el traslado de sus líderes a una cárcel de alta seguridad.
La decisión de Arévalo se debió a que, presuntamente, la matanza fue organizada desde la prisión en las que se encontraban originalmente. Estas decisiones han provocado descontento entre los pandilleros, a tal nivel, de terminar en motines.
Para otros expertos en el tema, los amotinamientos y asesinatos de policías buscan crear caos en un año trascendental para la lucha contra la corrupción.
Cabe recordar que, en mayo próximo se reemplazará a la actual fiscal general y jefa del Ministerio Público (Fiscalía), Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea.
Arévalo afirmó que se sabe "quienes están detrás" de los ataques: "Grupos que se benefician de la corrupción que crecen en las sombras", que "resisten y buscan infundir terror".
El estadio de sitio declarado este domingo por Arévalo es el penúltimo estado de emergencia más alto que le permite la Constitución, solamente por debajo del estado de guerra.