Con Maduro capturado, ¿quién queda en el poder en Venezuela?
El derrocamiento de Nicolás Maduro abre un nuevo ciclo en la cúpula del poder chavista. Aunque en un primer momento los principales dirigentes exhiben cohesión, unidad y lealtad tras su captura, se maneja que a varios altos cargos les gustaría ocupar el vacío de poder que se abre en Venezuela
- Actualizado: 03 de enero de 2026 a las 13:32
Los hermanos Delcy (izquierda) y Jorge Rodríguez (centro), vicepresidenta y presidente del parlamento venezolano, junto a Diosdado Cabello (derecha), han ejercicido junto a Nicolás Maduro el poder absoluto en Venezuela.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, persona de máxima confianza de Nicolás Maduro, es la primera en la línea de sucesión en caso de registrarse vacío de poder en la presidencia de Venezuela. La Constitución de 1999 establece que corresponde al vicepresidente asumir las riendas del Ejecutivo de renunciara o quedara incapacitado el mandatario. Sin embargo, como presidenta interina, Rodríguez estaría obligada a convocar nuevas elecciones.
Además de la vicepresidencia, Rodríguez ocupó cargos clave en el círculo chavista: ministra de Relaciones Exteriores, presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017/2018, ministra de Economía y actual ministra de Hidrocarburos. Se le atribuye la reforma promercado que ha estabilizado la economía venezolana tras un colapso prolongado.
Educada parcialmente en Francia, la Sra. Rodríguez ha cultivado vínculos con las élites económicas de Venezuela y con inversionistas y diplomáticos extranjeros, presentándose como una tecnócrata cosmopolita en un gobierno militarista y dominado por hombres.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Rodríguez asumió la presidencia interina de Venezuela tras la captura de Maduro y que se mostró abierta a dialogar con Washington. Diversos medios señalaron que había huido a Rusia, pero en realidad permanecía en Venezuela e incluso encabezó una reunión del Consejo de Defensa. Durante esa sesión, adoptó un tono poco negociador y reconoció a Maduro como el único presidente legítimo del país.
Si Maduro encontró en Delcy Rodríguez a su principal tecnócrata en materia económica, su hermano Jorge Rodríguez —presidente de la Asamblea Nacional— ha sido el principal estratega político del chavismo. Su papel ha resultado clave, tanto como delegado en las conversaciones y negociaciones de Maduro con la oposición venezolana y Estados Unidos, como en el impulso de la agenda oficialista desde el Legislativo.
Como presidente de la asamblea venezolana, Rodríguez es el tercero en la línea de sucesión. Con su hermana, Maduro y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, el político ha conformado el círculo de poder chavista. Rodríguez ha implementado una serie de estrategias para desarticular a la oposición y a la sociedad civil, mientras se fortalecía la unidad de la izquierda venezolana.
Aunque socio de Maduro y en la primera línea del poder, Rodríguez también tiene aspiraciones políticas mayores y, según reportajes de otros medios, ha esperado su turno para asumir la dirección de Venezuela en caso de registrarse una transición. Medios estadounidenses reportaron que hubo una propuesta de los hermanos Rodríguez para pactar una salida pacífica de Maduro junto con una transición negociada con ellos a la cabeza.
Diosdado Cabello, ministro del Interior, es considerado el hombre fuerte de Venezuela. Mientras Maduro delegó la conducción económica y política en los hermanos Rodríguez, Cabello se encargó de aplicar la línea dura y la política represiva contra la oposición. En 2024 reforzó su control sobre las fuerzas de seguridad al situar a cuadros leales en puestos clave y supervisar arrestos sistemáticos de simpatizantes opositores.
Sin embargo, Maduro y Cabello mantenían una fuerte tensión política. Con la muerte Hugo Chávez en 2013, ambos se disputaron el poder absoluto en Venezuela. Cabello, por quien Estados Unidos ofrece una recompensa de 25 millones de dólares, mantenía un alto control en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y enorme influencia en las Fuerzas Armadas por su pasado militar. Sobre Cabello pesan acusaciones de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico.
En la práctica, Cabello controla quién es detenido, quién es liberado y cómo se reprime la disidencia. Este sábado, Cabello apareció en la estatal Venezolana de Televisión, ataviado con chalecos y cascos y rodeado de funcionarios de la policía política. Cabello calificó el ataque estadounidense de “artero y vil” y llamo a sus militantes a “no perder la calma, a evitar la desesperación”. “Evitar situaciones que favorezcan al enemigo invasor”, dijo.
Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, se encuentra fuera de la línea de sucesión institucional y carece de las redes clientelares y políticas necesarias para aspirar a la Presidencia de Venezuela. Sin embargo, dado el papel transversal de las Fuerzas Armadas en el modelo chavista, resulta indispensable para cualquier operación de transición o cambio de mando.
Padrino López es el ministro de Defensa de 2014 y su labor ha sido indispensable para conservar a Maduro en el poder. A diferencia de otros mandos militares que se han distanciado o desertado del chavismo, este militar ha permanecido fiel e inquebrantable a Maduro desde que pasó a la primera línea de defensa de su proyecto.
Estados Unidos ofrece 15 millones de dólares por López, al acusarlo de cobrar tarifas de protección a organizaciones de narcotráfico para permitir el tránsito de aeronaves cargadas de cocaína desde Venezuela hacia Centroamérica. El sábado en la madrugada, denunció la intención expresa de Washington de “provocar un cambio de régimen” y calificó lo sucedido como “el ultraje más grave” de “toda la historia” del país.
Otro de los escenarios que se barajan apunta a una transición de poder negociada con la oposición. En sus filas destaca María Corina Machado, la dirigente que encabezó una campaña electoral intensa y de gran impacto mediático, en la que el chavismo fue derrotado en las urnas en 2024, aunque retuvo el control del gobierno por la fuerza. Fue perseguida por el régimen, por lo que vivió en la clandestinidad. Sus esfuerzos por una Venezuela más democrática le valieron el Nobel de la Paz.
Tras la captura de Maduro, Machado dijo mediante un comunicado que la oposición está lista para tomar el poder. “Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”, prometió la dirigente opositora, que ha adelantado que dará a conocer los próximos pasos de su movimiento a través de sus perfiles oficiales en redes sociales.
Machado impulsó la candidatura de Edmundo González, reconocido por varios países como el presidente legítimo de Venezuela. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece haber cerrado este camino al expresar que "sería muy difícil" para la principal líder opositora venezolan presidir la nación suramericana tras la captura de Maduro, al considerar que "no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país".
Edmundo González Urrutia se enfrentó a Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024. Según un recuento del Centro Carter, a partir de las actas recopiladas por la oposición debido al bloqueo del oficialismo, González ganó las votaciones, pero no asumió la dirección del Ejecutivo debido a que el chavismo se aferró al poder a la fuerza.
González Urrutia, un diplomático que salió del retiro para competir contra Maduro, abandonó Venezuela semanas después de los resultados, como medida de precaución, ante el asedio y el acoso de las instituciones chavistas. Desde entonces, cedió el protagonismo a María Corina Machado. Aún así, la opositora pidió que González asumira el poder que le corresponde.
Al igual que Machado, varios líderes mundiales han instado a que González Urrutia asuma la presidencia de Venezuela y lidere la transición como ganador legítimo de las elecciones de 2024. El verdadero desafío para el diplomático no es solo ser reconocido o juramentado, sino ejercer efectivamente el poder, con las atribuciones plenas del cargo: controlar el Ejecutivo, recuperar la institucionalidad y pacificar el país sin la sombra ni la injerencia del chavismo en las instituciones del Estado.