Andrea fue abusada por al menos siete hombres tras ritual en Colombia: "Me sentí adormecida"
Lo que inició como negocio terminó en horror: Andrea Alarcón fue violada por siete hombres tras ser drogada en un ritual de yagé en una finca colombiana
- Actualizado: 15 de abril de 2026 a las 16:26
Lo que comenzó como una oportunidad de negocios para Andrea Alarcón Beltrán, una comerciante de productos naturistas de 32 años, se convirtió en un calvario de violencia y de terror tras un ritual de yagé (o ayahuasca), ya que fue abusada sexualmente por al menos unos siete hombres en una finca ubicada en el municipio de San Antonio del Tequendama, Cundinamarca, en Colombia. A continuación, los detalles del desgarrador testimonio.
La víctima llegó al lugar el pasado 14 de marzo con la intención de concretar la venta de insumos medicinales a Sebastián Cruz, un cliente con el que ya había tenido contacto previo.
Andrea confiaba en el entorno; apenas semanas antes, el 21 de febrero, había visitado el predio sin percibir señales de alarma. “Nunca me morbosearon o me hicieron un comentario”, manifestó en parte de su testimonio.
Sin embargo, para esta segunda cita, la dinámica cambió drásticamente. El comprador impuso una condición inusual para cerrar el trato: la mujer debía participar en una ceremonia de yagé y consumir lo que allí se ofreciera. A pesar del extraño requisito, la necesidad de concretar el negocio la llevó a aceptar la invitación, llegando a la propiedad alrededor de las 7:30 de la noche.
Al cruzar el umbral de la finca, Andrea se encontró con una atmósfera inquietante. Unas 40 personas, incluyendo menores de edad, aguardaban el inicio del ritual bajo una estética perturbadora. “Todos en esa ceremonia iban como disfrazados, como duendes; tenían sombreros así como torcidos en la punta, o sea, raros. Todos estaban vestidos de una manera muy extraña”, detalló la afectada.
La trampa se cerró cuando le ofrecieron un vaso con una sustancia de olor penetrante. Aunque no ingirió la totalidad del líquido, los efectos fueron casi inmediatos sobre su sistema nervioso. Andrea relató cómo sus sentidos comenzaron a fallar: “Empiezo a sentirme totalmente adormecida, se me empiezan a dormir las piernas”, explicó sobre los momentos previos a perder el control.
En medio de su indefensión, ella relata que Sebastián Cruz la condujo hasta una habitación. Fue allí donde comenzó la agresión que marcaría su vida. El último destello de conciencia de Andrea fue ver a su supuesto cliente sobre ella mientras sus fuerzas se desvanecían por completo. “El último recuerdo que yo tengo es verlo a él encima mío, pero ya ahí yo me estoy quedando totalmente dormida”, sentenció.
Aprovechando su estado de inconsciencia y vulnerabilidad, al menos siete hombres habrían participado en el abuso sexual. La denuncia señala que, en los breves momentos en que Andrea intentó oponer resistencia, fue intimidada con un arma blanca por otros presentes, quienes bajo amenazas de muerte le exigieron silencio absoluto sobre lo que estaba ocurriendo en la habitación.
A pesar de que la víctima intentó clamar por auxilio a otros asistentes de la ceremonia, su situación fue ignorada de forma deliberada. Según su testimonio, los testigos minimizaron sus gritos y su evidente malestar, atribuyendo su estado a los efectos psicotrópicos del yagé, dejando a la mujer a merced de sus agresores durante horas de agonía.
Fue hasta que recuperó parcialmente la lucidez que Andrea logró contactar a una persona de su confianza, quien alertó a los servicios de emergencia. La gravedad de las lesiones físicas y el trauma psicológico la mantuvieron bajo estricta observación médica en un centro asistencial durante ocho días, recibiendo además una incapacidad legal de 16 días debido al daño sufrido.
Los exámenes forenses realizados durante su hospitalización confirmaron la peor de las sospechas: el cuerpo de Andrea presentaba signos inequívocos de agresión sexual múltiple.
Pese a la contundencia del relato y las evidencias médicas, el caso aún sigue impune. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han reportado capturas relacionadas con el ataque en la finca. El caso ha causado gran conmoción en redes, donde los usuarios han hecho eco al llamado de justicia para Andrea.