400 personas detenidas en otra jornada de protesta masiva en Francia
Un total de 400 personas fueron detenidas este sábado por su presunta participación en actos de violencia durante una jornada de protestas sociales
- Actualizado: 17 de octubre de 2026 a las 13:53
Las fuerzas del orden de Francia anunciaron la detención de 400 personas este sábado por su presunta participación en actos de violencia durante una jornada de protestas sociales que movilizó a cientos de miles de ciudadanos en distintas ciudades del país.
El ministro del Interior francés, Laurent Núñez, informó que la cifra de arrestos era provisional y advirtió que podrían producirse nuevas detenciones en los próximos días, a medida que las autoridades analicen las imágenes captadas durante las manifestaciones.
Durante una comparecencia ante la prensa a las 20:00 horas locales, el funcionario estimó que unas 550,000 personas participaron en las movilizaciones a nivel nacional, una cantidad muy superior a las previsiones de las autoridades.
Hasta el viernes, los servicios de seguridad calculaban que la participación no superaría los 150,000 manifestantes, por lo que la asistencia registrada sorprendió a las autoridades francesas.
Los organizadores de las protestas ofrecieron una cifra mayor y aseguraron que alrededor de 800,000 personas salieron a las calles para participar en las movilizaciones convocadas por diversos colectivos.
Núñez señaló que la mayoría de los detenidos son mayores de edad, un elemento que utilizó para diferenciar estas manifestaciones del movimiento estudiantil que se había desarrollado durante las últimas semanas en Francia.
El ministro sostuvo que durante las protestas actuaron varios miles de personas involucradas en disturbios y señaló a grupos de extrema izquierda y a delincuentes oportunistas entre los responsables de los episodios violentos.
Según el funcionario, algunos de estos grupos tenían la intención de atacar edificios públicos y otras instalaciones, lo que provocó daños en diferentes puntos del territorio francés.
Entre los inmuebles afectados se encuentran varias sedes administrativas y ayuntamientos. Núñez mencionó específicamente los casos de Marsella y Limoges, donde se registraron incidentes contra edificios municipales.
En Limoges, uno de los episodios más graves fue un incendio que afectó las instalaciones del ayuntamiento. Las autoridades también reportaron un incendio en la oficina de turismo de Lyon.
Los comercios fueron otro de los principales objetivos de los actos vandálicos, según el ministro del Interior, quien denunció saqueos en establecimientos de distintas ciudades francesas.
París y Marsella estuvieron entre las localidades más afectadas por los saqueos. También se reportaron incidentes en Estrasburgo, Ruán, Nantes, Rennes, Toulouse y Valence.
Núñez vinculó parte de los disturbios con algunas organizaciones políticas que participaron en la convocatoria de las manifestaciones. En particular, criticó a determinadas formaciones de extrema izquierda por realizar llamados a la revuelta e incitar a la violencia.
El ministro también arremetió contra Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical y candidato a las elecciones presidenciales previstas para la próxima primavera, después de que este cuestionara la actuación de las fuerzas del orden.
Mélenchon había calificado de «aberrante» la dirección de los cuerpos de seguridad y, según Núñez, había contribuido a abrir la puerta al caos. El funcionario rechazó estas críticas y respondió a las declaraciones del dirigente y de otros parlamentarios de La Francia Insumisa (LFI).
El titular de Interior defendió el trabajo de los agentes y aseguró que, sin la intervención de las fuerzas de seguridad interior, las manifestaciones no se habrían desarrollado. Asimismo, anticipó que las investigaciones continuarán bajo la autoridad de los fiscales y que las grabaciones disponibles permitirán identificar a más sospechosos.