Turismo de montaña en La Tigra: Así se vive una escapada entre la naturaleza y neblina
Entre senderos, bosques y neblina, La Tigra ofrece una experiencia de turismo de montaña con opciones para disfrutar de la gastronomía local, acampar bajo las estrellas o descansar en acogedores hoteles rodeados de naturaleza
- Actualizado: 05 de octubre de 2026 a las 23:30
Los visitantes pueden disfrutar de un clima agradable, mientras observan cómo una capa de neblina y brisa cubren toda la zona. El clima y las vistas recuerdan la belleza de la naturaleza.
Ubicada a 30 kilómetros de la capital, La Tigra cuenta con 7 senderos completamente señalizados para que los visitantes pueden recorrer en esta Semana Morazánica : La Esperanza, Jucuara, La Cascada, La Mina, Bosque Nublado, Granadillas y el Principal.
Para quienes deseen pasar una noche rodeados de naturaleza, La Tigra cuenta con un hotel que cuesta 350 lempiras la noche por habitación. Es un espacio para disfrutar solos o acompañados.
En el caso del Bosque Nublado, los visitantes encontrarán mucha diversidad y, desde su inicio, mucha neblina. Podrán observar helechos, musgos y escuchar el canto de las aves. Con su suerte, también podrá observarlas escondidas entre los árboles.
Jorge Luis Murillo Palma, director técnico de la Fundación Amigos de La Tigra, invitó a los hondureños a visitarla: "La Tigra está con sus puertas abiertas, con sus siete senderos disponibles, señalizados y sobre todo el momento más bonito cuando está neblinado el bosque viene en este Feriado Morazánico".
Los locatarios también venden frutas cultivadas en la zona, así como coloridas flores para que pueda regalarle a sus seres queridos mientras vista La Tigra.
También hay un restaurante donde venden desayunos y almuerzos típicos, café, chocolate y otras bebidas calientes para entrar en calor.
El sendero La Mina alberga las boca minas de lo que fue la compañía Rosario Mining Company. El grado de dificultad en el sendero es moderado y, en algunos puntos, alto.
En los senderos también encontrarán puentes colgantes en medio de la naturaleza. Los senderos están completamente señalizados para que los visitantes puedan culminar la ruta con éxito.
El recorrido es apto para todo público, ya que cada sendero tiene un grado de dificultad distinto y, a su paso, guarda un fragmento de la historia de La Tigra.
Así de bellos lucen los senderos en La Tigra. El parque cuenta con más de 24,000 hectáreas, pero solo algunas están abiertas al público.
Desde el mirador se observa la belleza de La Tigra. El bosque verde, las copas de las montañas y se respira el aire puro. Una escapada por el parque permite relajarse, mientras se disfruta de la naturaleza.
Los guías facilitan mapas para que los visitantes puedan recorrer los siete senderos. Algunos tienen recorridos que duran tres o cuatro horas, mientras que otros tardan hasta siete u ocho.
Lo más importante de visitar La Tigra es conectar con la naturaleza y escucharla. Allí encuentra "un exceso de verde, un clima frío, que no se encuentra en ninguna parte de la ciudad, porque aquí estamos a 2,000 metros sobre el nivel del mar y, además, van a escuchar al jilguero, una de las aves con el canto más bonito de toda América”, dijo el director de Amitigra.
La Cascada, como su nombre lo dice, conduce hacia una de las caídas de agua más vistosas y frías del lugar. Esta es una de las rutas más complejas, pero también con las vistas más hermosas.
El sendero La Esperanza tiene una ruta de 4.5 kilómetros. En la parte alta está el mirador, donde se observa todo el bosque, mientras la brisa horizontal moja la piel. Este es uno de los puntos más altos y fríos en el parque. En este sendero también encontrará algunas de las especies de árboles más antiguos de La Tigra, que miden 40 metros.
Visitar La Tigra no solo es una caminata exigente y amena. También se trata de observa el paisaje, aprender de la naturaleza y, si no quiere nada de eso, puede quedarse en el Ecomuseo, un espacio de aprendizaje donde encuentran la historia de La Tigra, las especies que la habitan y quiénes intervinieron para que fuera declarada parque nacional.
Los recorridos se pueden realizar con amigos o familiares, lo importante es no salirse de los senderos para culminar la ruta con éxito.
Los locatarios siembran frutas y las ofrecen a los turistas por precios módicos. Siempre se sugiere llevar comida, en caso de realizar rutas muy largas, y bebidas hidratantes.
También encontrará flores a precios módicos. Estas hermosas flores también son sembradas y cuidadas por los locatarios, quienes muestran la belleza de la flora silvestre de la zona.
El Ecomuseo muestra todas las especies de animales y algunas plantas que alberga La Tigra. Eso no significa que los visitantes vayan a verlos en el recorrido, pues los animales tratan de mantenerse alejados de las personas.