Sin trabajo, sin futuro: crisis en camaroneras golpea a familias en el sur de Honduras
La caída en los precios de exportación, el pago de aranceles y la falta de apoyo gubernamental han dejado a unas 6,000 personas sin trabajo, mientras productores advierten que el sector podría desaparecer
- Actualizado: 07 de abril de 2026 a las 14:30
Más de 200 fincas de camarón permanecen cerradas en la zona sur de Honduras tras cortar relaciones con Taiwán. Muchas están a punto de desaparecer por completo si el Gobierno actual no interviene. La crisis se agrava a medida que pasa el tiempo y no reciben una respuesta.
Son más 1,000 hectáreas que antes eran productivas lagunas y donde brotaban camiones cargados de camarón para exportarlo al exterior. La escena hoy es otra.
Junto con la exportación se fueron unas 400 familias que sobrevivían gracias a que la camaronera estaba abierta. “Todos los días entraban tres buses y un camión llenos de trabajadores, pero se fueron”.
La zona que, hace unos años era un motor económico, ahora parece un desierto, miles de familia buscan otras alternativas para sobrevivir, después de que el emporio del camarón fuera destruido cuando Honduras estableció relaciones diplomáticas con Taiwán.
La Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah) estima que al menos 220 fincas, que representan unas 7,000 hectáreas productoras de camarón, se perdieron, dejando sin empleo a unas 6,000 personas de forma directa desde que Honduras cortó vínculos con la nación taiwanesa.
El cuarto rubro más importante de exportación y generación de divisas para Honduras, después del café, el aceite de palma y el banano, ha sido prácticamente aniquilado.
Mientras Taiwán pagaba hasta 10.5 dólares por kilogramo de camarón, China apenas ofrece alrededor de cinco dólares, es decir, menos de la mitad.
La falta de mercado, de incentivos, de apoyo del Gobierno y de los golpes de la naturaleza ha provocado que cientos de productores de camarón busquen trabajo en el mercado informal.
Recuperarse de un día a otro será difícil; es una tarea de largo plazo que, a su juicio, requiere del apoyo del gobierno del presidente Nasry Asfura.
Lo cierto es que Honduras no tiene bloqueado el mercado de Taiwán. El problema es que antes de romper relaciones no se pagaba arancel, ahora sin Tratado de Libre Comercio (TLC) se debe pagar el 21% de impuestos, reduciendo significativamente los ingresos y los incentivos al país.
Ahora, donde se debía estar cosechando camarón de alta calidad, solo hay polvo, grietas que se abren cuando arrecia el calor y agua rezagada, debido a que se han roto las bordas cuando sube la marea del Pacífico.
Los productores de camarón tienen fe en que el gobierno de Nasry Asfura reestablezca las relaciones diplomáticas con la República de Taiwán, pero al mismo tiempo han sido informados que el proceso no es sencillo por los convenios que dejó atados la exmandataria Xiomara Castro. No solo los grandes y pequeños empresarios de Valle y Choluteca depositan esperanza en un cambio, también los trabajadores, quienes ansían retomar sus empleos.