No pudo vencer el cáncer: consternación por la muerte de la magistrada Miriam Barahona
Tras meses de lucha contra un cáncer avanzado y complicaciones de salud, la magistrada Miriam Barahona falleció este lunes en los Estados Unidos
- Actualizado: 23 de marzo de 2026 a las 07:26
La madrugada de este lunes 23 de marzo, la abogada y notaria, Miriam Suyapa Barahona Rodríguez, perdió la batalla contra un cáncer avanzado mientras recibía tratamiento en los Estados Unidos. Su muerte ha causado gran impacto en el país.
Barahona, quien representaba al Partido Liberal en el Tribunal de Justicia Electoral (TJE), se sometió a tratamientos de quimioterapia y hospitalizaciones constantes. Su lucha no fue privada; el país fue testigo de su desgaste físico en conferencias de prensa el año pasado.
El magistrado presidente del TJE, Mario Flores Urrutia, lamentó profundamente la partida de su colega. Según Flores, la abogada Barahona dio una lección de responsabilidad al mantenerse firme en sus obligaciones legales hasta el último momento, a pesar de que su estado clínico se volvía cada vez más crítico y doloroso.
La batalla de la magistrada no solo fue médica, sino también económica y política. Debido al elevado costo de los medicamentos y quimioterapias, se organizaron campañas de recaudación de fondos. Además, se conoció que perdió citas cruciales en el extranjero debido a la persecución política derivada del proceso electoral de noviembre de 2025
Hija de José Antonio Barahona Zelaya y Mirian Suyapa Rodríguez Perdomo, Miriam nació en Tegucigalpa el 13 de julio de 1976. Desde sus inicios, demostró ser una mujer de retos, graduándose en la UNAH y escalando rápidamente en el mundo jurídico gracias a su especialización en Derecho Penal y Procesal.
Su carrera fue meteórica. En 1996 ya dirigía el área legal de la Empresa de Servicios Diversos S.A., donde se destacó por su éxito en la recuperación de carteras de cobros. Esta visión ejecutiva la acompañó siempre, permitiéndole transitar del sector privado a la judicatura con una eficiencia poco común en el servicio público.
En junio de 2003, Barahona ingresó a la Corte Suprema de Justicia como Jueza de Sentencia. Durante 16 años, Barahona manejó expedientes de alta complejidad, desde casos de violencia doméstica y niñez hasta procesos de privación de dominio y jurisdicción nacional.
Su nombramiento en el TJE en 2019 fue la culminación de una vida dedicada a la interpretación y aplicación de la norma jurídica.
Pero más allá del escritorio y la toga, Miriam era una académica de corazón. Como catedrática en la Universidad José Cecilio del Valle y la Católica, formó a cientos de abogados. Sus clases de Lógica Jurídica y Retórica eran famosas por su rigor y por la pasión con la que transmitía la ética profesional. Enseñó desde Derecho de los Tratados hasta Métodos de Investigación.
Al momento de su fallecimiento, la magistrada se encontraba recibiendo atención especializada en territorio estadounidense.
La noticia ha provocado una ola de pesar en los círculos políticos y judiciales de la capital, donde era respetada.
Sus familiares ya realizan las gestiones necesarias para repatriar su cuerpo a Honduras.