Huyó con los ahorros de las personas: Unifín, empresa que operaba similar a Koriun
Muchas personas confiaron más de 10 mil lempiras a Unifín, pero se llevaron la sorpresa de que el lugar donde operaban estaba vacío. Aquí los detalles
- Actualizado: 01 de abril de 2026 a las 07:29
Cientos de personas volvieron a caer en una estafa, luego del millonario fraude de Koriun Inversiones que afectó a más de 30 mil hondureños. Esta vez se trata de Unifín. ¿Qué pasó?
Una vez más la historia se repite. En Choloma son varias las víctimas de una estafa piramidal en este 2026, a un año del caso Koriun Inversiones.
Unifín es el nombre de la nueva estafa, que, al igual que Koriun Inversiones, carecía de permiso para operar como institución financiera.
La supuesta empresa operó apenas cinco meses. El negocio logró captar una importante cifra de clientes con la promesa de generarles altas ganancias, pero a finales de marzo desapareció sin dar cuenta a los usuarios.
Según testimonios de los perjudicados, la empresa empezó a viralizarse y en los últimos dos meses logró elevar su base de usuarios a más de mil.
Al igual que en el caso de Koriun, esta empresa se lucró de operarios de maquilas, comerciantes y habitantes de Choloma. Según testimonios de los perjudicados, la empresa empezó a viralizarse y en los últimos dos meses logró elevar su base de usuarios a más de mil.
Algunos de los afectados comentaron a medios locales que creyeron que su inversión estaba segura porque el encargado había trabajado anteriormente en una institución pública.
La empresa enganchó a los clientes para que invirtieran un capital mínimo de mil lempiras, con la promesa de que, cinco meses después, recibirían un retorno del 100%, es decir, al menos mil lempiras adicionales.
Las personas, seducidas por ese retorno, accedieron a invertir. Se conoció que hubo quienes invirtieron sumas superiores a los 5 mil, 20 mil y hasta 30 mil lempiras.
La dinámica consistía en realizar los aportes en efectivo en un local ubicado en la residencial Manantial, en Choloma. Pese a lo ocurrido con Koriun, muchos aseguran que se arriesgaron con la esperanza de aumentar su capital.
La decepción llegó cuando un grupo de personas que acudió a depositar su dinero encontró el local cerrado, con un rótulo que indicaba que regresarían después del feriado de Semana Santa.
“Ya se fueron porque tenían que entregar las primeras ganancias, no creo que vuelvan a abrir”, dijo uno de los afectados que esperaba afuera del local.
Tras estallar la polémica, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros alertó a la ciudadanía para no invertir en esquemas que no cuenten con autorización ni supervisión legal.
“Metí dos mil lempiras porque tenía miedo. Abrieron el año pasado, a veces uno piensa que va a multiplicar. A mi hija le llevaron como 11 mil lempiras, a una hermana como tres mil y a otros les llevaron más”, relató otra afectada.