Domingo de Ramos llena de fe y tradición las calles del norte de Honduras
Miles de fieles iniciaron la Semana Santa 2026 entre procesiones, cantos y ramos, en una jornada marcada por la devoción, la lluvia y la unidad comunitaria en la zona norte del país
- Actualizado: 29 de marzo de 2026 a las 10:32
Este domingo 29 de marzo dio inicio la Semana Santa 2026 con la celebración del Domingo de Ramos en todo Honduras. La zona norte no se quedó atrás y salió a las calles con profunda alegría para celebrar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
La jornada estuvo marcada por una masiva participación de fieles que acudieron a templos y calles para expresar su fe.
Entre cantos, sonrisas y ramos en mano, las familias vivieron una de las tradiciones más significativas del calendario católico.
Durante las ceremonias religiosas, los creyentes recordaron la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén.
Las parroquias se llenaron de devoción mientras se elevaban oraciones colectivas en un ambiente de solemnidad.
En varias comunidades de San Pedro Sula, las procesiones recorrieron las principales calles.
Niños, adultos y ancianos participaron activamente, portando ramos como símbolo de fe y esperanza.
Uno de los momentos más representativos fue cuando los fieles cargaron la figura de Jesús elaborada con barro.
Esta imagen simboliza el pasaje bíblico de su llegada a Jerusalén, acompañado por una multitud.
La parroquia San Pedro Apóstol protagonizó una de las principales procesiones de la ciudad.
El recorrido inició en el Instituto María Auxiliadora y avanzó por la primera calle hasta la catedral.
Al llegar, se realizó una segunda bendición de ramos ante cientos de fieles congregados.
A pesar de las lluvias registradas en algunas zonas, la participación no disminuyó.
En varias parroquias de la Arquidiócesis de San Pedro Sula, las actividades se desarrollaron con normalidad.
Algunas comunidades optaron por realizar la bendición de ramos dentro de los templos.
En El Merendón, la parroquia Nuestra Señora de los Remedios celebró por primera vez esta misa.
Los líderes religiosos también tuvieron un rol activo, motivando a la feligresía a mantener viva la tradición.
Este año, la ausencia del arzobispo Miguel Lenihan fue notable durante las celebraciones.
El religioso no encabezó la procesión debido a que se encuentra en Irlanda sometiéndose a una operación en ambas rodillas.
Aun así, el espíritu del Domingo de Ramos se mantuvo firme, reafirmando la fe y la unidad de los creyentes en la zona norte.
La celebración reafirmó el arraigo de las tradiciones religiosas en las comunidades del norte del país.
Con fervor y participación masiva, los fieles dieron inicio a una Semana Santa cargada de fe y esperanza.