Fichó con Barcelona siendo aficionado blanco y lo obligaron a mentir
Años después de su fugaz paso por el Barça, Kevin-Prince Boateng revela un suceso curioso en la rivalidad de Messi y Cristiano.
- Actualizado: 03 de enero de 2026 a las 11:44
El exfutbolista africano echa la vista atrás para rememorar su fugaz etapa en el Camp Nou, al tiempo que revela los detalles de su nueva vida profesional lejos de los terrenos de juego.
Enero de 2019 quedó grabado como el mes en que el mercado presenció uno de los movimientos más desconcertantes de su historia reciente. Bajo el mando de Valverde, el Barça sorprendía al mundo al anunciar la llegada de Kevin-Prince Boateng.
Nadie comprendía cómo un jugador que venía a la baja en el modesto Sassuolo terminaba vistiendo la azulgrana. Lo más explosivo del asunto es que el ghanés ocultaba un pasado de "sangre madridista", un secreto que el club conocía pero decidió manejar a su conveniencia.
Aunque su corazón siempre latió por el Real Madrid —un fanatismo que nunca ocultó en el pasado—, la ambición profesional pesó más.
En una confesión, el ghanés reveló que no solo se le exigió enterrar su pasado merengue, sino que fue forzado a declarar públicamente que Messi superaba a Cristiano Ronaldo, una mentira que tuvo que sostener para no arruinar su fichaje.
Al ser interrogado sobre sus lealtades de juventud, Boateng no se guardó nada: confirmó con total sinceridad su devoción por la casa blanca. "Sí, totalmente. Un gran fan del Real Madrid. Siempre dije que quería jugar en el Real Madrid", aseguró.
"Tuve que mentir en la rueda de prensa cuando llegué al Barcelona. Lo hice porque dos años antes, cuando jugaba en Las Palmas, dije que el mejor jugador del mundo era Cristiano Ronaldo y que mi club favorito era el Real Madrid", recuerda.
"Al fichar por el Barcelona me dijeron: ‘Tu equipo favorito es el Barça y el mejor jugador del mundo es Messi'". Según su testimonio, esta imposición no fue un caso aislado, sugiriendo que otros compañeros pasaron por el mismo filtro. Confesó que, de no haber aceptado ese guion, su participación en el equipo habría sido nula.
"Mentí porque era la única manera de vestir la camiseta del Barcelona", confiesa el ghanés al explicar cómo el Barça condicionó su fichaje a cambio de su silencio y lealtad fingida.
Aunque reconoce que sus palabras podrían caer mal en la afición culé, Boateng recalca que se trató de un peaje obligatorio. Fue la única vía para poner un pie en el Camp Nou, un sacrificio que, irónicamente, solo le sirvió para disputar cuatro encuentros antes de marcharse.
Después de su fugaz y discreto paso por Barcelona, inició un viaje por clubes como la Fiorentina, el Besiktas y el Monza. Finalmente, en agosto de 2023, decidió colgar las botas en el Hertha de Berlín, cerrando así el círculo en el mismo equipo que lo vio nacer como profesional.
En cuanto a su presente tras abandonar las canchas, el ghanés reveló en el 'TransferRoom Summit' su nueva faceta como agente de representación, dedicándose ahora a descubrir y gestionar las carreras de las nuevas promesas del deporte rey.
"Siempre quise ser entrenador, pero luego descubrí que no tengo suficiente paciencia. Tuve muchos agentes, algunos buenos y otros malos. Sé cómo funciona esto. Si te orientan mal, a veces puede ser muy, muy difícil", advierte Boateng.
"Me encanta ayudar a los jugadores jóvenes, ponerlos en el buen camino, mostrarles lo que es importante y mantenerlos con los pies en la tierra en la medida de lo posible", agregó.
"Yo he pasado por todo y sé que el dinero, la fama o fichar por un gran club no siempre es el paso correcto. Por eso dije que quería aportar mi experiencia a mis chicos. Quiero ser como una figura paterna, el mejor amigo de los chicos a los que representamos", sostuvo.
Bajo el nombre de 'Rookie and Champ', la agencia de Boateng se centra en rescatar el potencial de los barrios de su ciudad natal. "Tenemos cinco jugadores jóvenes de Berlín. Nosotros somos de Berlín y apreciamos el talento local. Hay muchos futbolistas que vienen de la calle y queremos darles la posibilidad de jugar en Europa. Ése es mi sueño".
"Les damos todo lo que necesitan: reconocimientos médicos, expertos nutricionales, entrenamiento psicológico, clases extra de técnica y táctica. Hemos invertido mucho tiempo y dinero para que nada les haga tambalearse cuando cumplan 18 años. Cuando entro en la 'villa' y veo todo lo que tienen siempre pienso lo mismo: Si yo hubiera tenido todo eso, habría jugado 10 años seguidos en el Real Madrid", apunta.
A sus 38 años, Kevin-Prince Boateng ha transformado su carrera convirtiéndose en un puente hacia el éxito para las nuevas generaciones. Desde su centro de operaciones en Berlín, lidera una red digital masiva que conecta con más de 800 clubes y 500 agencias, revolucionando el mercado de fichajes con una plataforma de reclutamiento "online".