Así era el emotivo final que Pixar descartó para Toy Story 5
El libro de arte oficial de Pixar destapó que Toy Story 5 pudo haber terminado de otra manera. La escena eliminada parte el corazón
- Actualizado: 23 de junio de 2026 a las 11:30
Toy Story 5 debutó el fin de semana con 160 millones de dólares solo en Estados Unidos, el mejor arranque en la historia de la franquicia y el mayor estreno del año en ese mercado. A nivel global, la recaudación mundial alcanzó los 311.6 millones de dólares en su primer fin de semana. El regreso de Woody, Buzz y Jessie fue recibido como un acontecimiento. Pero detrás del éxito comercial, el estudio guardaba un secreto sobre lo que la película casi fue.
Fue la publicación de The Art of Toy Story 5, el libro de arte oficial de Pixar, la que abrió esa puerta.
Entre sus páginas, los responsables creativos de la producción describieron un desenlace que fue desarrollado, dibujado y luego descartado antes de que comenzara la animación definitiva. Una escena que, según quienes la concibieron, habría sido una de las más difíciles y necesarias de toda la saga.
En esa versión eliminada, Emily reaparecía muchos años después convertida en abuela y lograba reencontrarse con Jessie. La codirectora y guionista Kenna Harris lo explicó así: "Emily era ahora una abuela y presentaba su querida muñeca de la infancia a su nieto en una conmovedora secuencia culminante. Dibujé esto para explorar ese momento tan especial, lleno de nostalgia."
Un instante que habría cerrado una herida abierta desde Toy Story 2 (1999), cuando los espectadores vieron a una niña llamada Emily crecer, olvidar y dejar atrás a la pequeña vaquera de trapo.
Ese abandono definió a Jessie durante más de dos décadas de cine. La quinta entrega retoma ese dolor desde el inicio: Bonnie, su dueña actual, comienza a ignorar sus juguetes por una tableta digital llamada Lily Pad, y Jessie revive el terror de volver a ser desechada.
Sin embargo, la escena del reencuentro físico fue retirada antes de iniciar la fase de animación.
La razón, según Harris, fue que la trama acumulaba un exceso de nostalgia: "Consideramos que un encuentro físico directo recurría a un exceso de nostalgia". Pixar eligió otro camino, más contenido y más simbólico.
En el desenlace que finalmente llegó a los cines, Jessie descubre que Emily jamás la olvidó.
Cerca del viejo árbol donde ambas jugaron, encuentra una lonchera enterrada por la hija de Emily y comprende que aquella mujer llamó Jessie a su propia hija como homenaje a su juguete favorito. Ese hallazgo transforma por completo la manera en que la vaquera interpreta su pasado.
La artista de storyboards Tessa Abrams fue quien tuvo a cargo el trabajo sobre esa secuencia descartada, y las palabras con las que la describió revelan el peso que tenía dentro del proyecto.
"Sabíamos desde el principio que esta escena era integral para el arco de Jessie, y por lo tanto era una de las más difícil de ejecutar. Así que me sentí increíblemente agradecida de que nuestros directores me confiaran la escena. [Jessie] definió su tiempo con Emily por cómo terminó: siendo olvidada y abandonada, pero aquí finalmente comprende que valió mucho más que eso".