Shakira y su lado más íntimo: la relación con Milán y Sasha, sus dos grandes motores
Lejos del brillo de los reflectores, la cantante colombiana ha construido una relación profundamente cercana con sus hijos, quienes son también su principal apoyo emocional
- Actualizado: 29 de enero de 2026 a las 12:59
Acostumbrados a verla sobre los escenarios más grandes del mundo, rompiendo récords y encabezando titulares, pocas veces el público puede detenerse a mirar a Shakira desde un lugar distinto: el de madre.
Lejos del brillo de los reflectores, la cantante colombiana ha construido una relación profundamente cercana con sus hijos, Milán y Sasha, quienes no solo se han convertido en su principal apoyo emocional, sino también en el centro de una nueva etapa de su vida.
Desde el nacimiento de Milán en 2013 y de Sasha en 2015, Shakira ha expresado en distintas entrevistas que la maternidad redefinió por completo sus prioridades.
Aunque nunca se alejó de la música, sí aprendió —según sus propias palabras— a poner límites, a proteger su tiempo y a construir un hogar donde sus hijos se sintieran seguros.
Tras su separación de Gerard Piqué, la artista tomó una de las decisiones más importantes de su vida: mudarse con ellos a Miami, buscando estabilidad emocional y un entorno más sano para crecer.
Las apariciones públicas junto a Milan y Sasha han sido contadas, pero significativas. En alfombras rojas, eventos familiares o salidas puntuales, la complicidad entre ellos suele robarse la atención: miradas, gestos de cuidado y una naturalidad que contrasta con la figura de estrella internacional.
Shakira ha llegado a describir a sus hijos como “mis mejores amigos”, una frase que se refleja en la forma en que conviven, se acompañan y se expresan emocionalmente.
Uno de los momentos más conmovedores de esta faceta ocurrió con "Acróstico", la canción que Shakira dedicó directamente a sus hijos y en la que Milán y Sasha participaron con sus voces.
Más que un tema musical, la pieza se convirtió en una carta abierta de amor, resiliencia y esperanza, mostrando cómo la música también ha sido un canal para sanar y fortalecer el vínculo familiar.
Durante su gira "Las Mujeres Ya No Lloran", la presencia de los niños en el escenario junto a su madre conmovió al público y dejó ver una Shakira auténtica, vulnerable y profundamente orgullosa.
A pesar del interés constante de la prensa, la artista ha sido firme en un punto: proteger la privacidad de sus hijos. Aunque comparte momentos puntuales, evita exponerlos en exceso y ha dejado claro que su bienestar emocional está por encima de cualquier titular.
En entrevistas recientes, incluso ha revelado que Milán encontró en la música una forma de expresar lo que sentía, lo que demuestra el ambiente de diálogo y contención que Shakira ha procurado en su hogar.
Esta versión de Shakira —más humana, más vulnerable y profundamente maternal— ha generado una conexión distinta con su audiencia. No solo la ven como un ícono global, sino como una mujer que, como muchas madres, ha enfrentado cambios, duelos y reconstrucciones, siempre de la mano de sus hijos.
Porque más allá de los premios, los escenarios y los récords, Milán y Sasha se han convertido en su mayor triunfo.