Sean Combs enfrenta nuevas acusaciones de agresión contra menores de edad
Las demandas presentadas en la Corte Suprema del estado de Nueva York son las últimas en una ola de denuncias en las que los acusadores alegan haber sido agredidos sexualmente por Combs en fiestas y reuniones durante las últimas dos décadas
- Actualizado: 29 de octubre de 2024 a las 00:00
Sean “Diddy” Combs, conocido productor y rapero, se encuentra bajo el escrutinio público tras la presentación de dos demandas en su contra en el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York.
Las acusaciones incluyen el presunto abuso sexual de un niño de 10 años y un adolescente de 17 años.
Según la primera demanda, presentada el lunes, Combs es acusado de haber drogada y agredido sexualmente a un menor en un hotel de Nueva York en 2005.
El niño, que se encontraba en la ciudad para una audición, supuestamente recibió una bebida adulterada y fue víctima de abuso por parte del fundador de Bad Boy Records.
Se alega que tras recuperar la conciencia, el menor fue amenazado por Combs, quien advirtió que haría daño a sus padres si revelaba lo ocurrido.
En la segunda demanda, un joven de 17 años alega haber sido forzado a participar en actos sexuales con Combs y un guardaespaldas durante un proceso de audición para el programa Making the Band, producido por el propio Combs.
Según el demandante, tras expresar su incomodidad, fue eliminado de la competencia y sufrió un impacto negativo en su carrera musical, quedando fuera de la industria durante siete años.
Ambas demandas se enmarcan en un contexto más amplio de acusaciones que han surgido en las últimas semanas.
Los abogados de Combs han rechazado las alegaciones, afirmando que tienen plena confianza en el proceso judicial y que el productor nunca ha cometido tales actos.
En un comunicado, señalaron que estas afirmaciones son infundadas y buscan generar atención mediática.
Combs, de 54 años, actualmente enfrenta cargos federales de tráfico sexual y está detenido en una prisión de Nueva York.
Las acusaciones en su contra incluyen coacción y abuso de mujeres, así como el uso de amenazas para silenciar a las víctimas.