Kevin Spacey: “Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo”
Spacey aseguró que nunca se ha considerado adicto al sexo y que incluso se sorprendió al enterarse de que ese diagnóstico figuraba en documentos vinculados a su estancia en Arizona
- Actualizado: 13 de marzo de 2026 a las 14:40
El actor Kevin Spacey vuelve a acaparar titulares tras negar públicamente que sea adicto al sexo, una afirmación que hizo durante su testimonio en un tribunal de Santa Mónica.
Sus declaraciones surgieron en el marco de un juicio civil relacionado con su salida de la serie House of Cards, producción que protagonizó durante varios años antes de ser apartada en medio de controversias y acusaciones en su contra.
Durante su comparecencia, el actor cuestionó los registros médicos que lo describían con un comportamiento sexual compulsivo.
Spacey aseguró que nunca se ha considerado adicto al sexo y que incluso se sorprendió al enterarse de que ese diagnóstico figuraba en documentos vinculados a su estancia en una clínica de rehabilitación en Arizona.
El intérprete afirmó que ingresó a ese centro en 2017, cuando las acusaciones de conducta sexual inapropiada comenzaron a salir a la luz.
Según su versión, inicialmente un profesional médico le indicó que no cumplía con los criterios para ser considerado adicto al sexo, pero más tarde supo que el centro había registrado un diagnóstico de conducta sexual compulsiva.
Spacey aseguró que no está de acuerdo con esa clasificación y sostuvo que el diagnóstico pudo haber respondido a otros intereses. De hecho, afirmó que el fundador del centro le propuso convertirse en portavoz público de la adicción sexual, algo que alimentó sus sospechas sobre las intenciones detrás de esa etiqueta.
“Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo”, declaró el actor ante el tribunal, cuestionando la forma en que se manejó su tratamiento y la interpretación de su historial médico.
El testimonio forma parte de una disputa legal más amplia relacionada con la última temporada de House of Cards y las pérdidas económicas derivadas de su salida del proyecto. En el proceso se debate quién debe asumir los costos que generó la abrupta reestructuración de la serie tras la polémica que rodeó al actor.
La carrera de Spacey, ganador de dos premios Óscar, cambió drásticamente en 2017 cuando múltiples hombres lo acusaron de conducta sexual inapropiada.
A raíz de esas denuncias, Netflix y otras compañías rompieron vínculos profesionales con él, lo que provocó su salida de varios proyectos y un prolongado distanciamiento de Hollywood.
Con sus recientes declaraciones, el actor vuelve a colocarse en el centro del debate público. Mientras algunos consideran que intenta limpiar su nombre y aclarar su versión de los hechos, otros recuerdan que las controversias que rodean su carrera siguen generando fuertes reacciones dentro y fuera de la industria del entretenimiento.