“Furrys”, la tendencia más allá del disfraz que está en las redes sociales
Algunos los confunden con “therians”, lo que debe saber de los miembros de esta subcultura de artistas, escritores, jugadores y aficionados, que se han vuelto virales en redes sociales
- Actualizado: 17 de abril de 2026 a las 14:28
Furry viene de Furscience, la web del Proyecto Internacional de Investigación Antropomórfica (IARP) el término “describe a una comunidad heterogénea que engloba a artistas, escritores, jugadores y aficionados al rol”. La comunidad "furry" está ligada a otros grupos de ocio alternativo, como el rol o el cosplay.
Más allá de las orejas peludas, las "fursonas" son solo personajes, no una identidad personal como la de los "therian". Es decir, que un "Furry" es un personaje humano con rasgos animales, en una tendencia muy ligada a la del “cosplay” (disfrazarse e interpretar a personajes de ficción).
Los "furrys" desarrollan personajes con rasgos animales, normalmente como hobby. La mayoría de los `furry, que no ha cumplido los 25 años, se representan e interactúan con el fandom utilizando ‘fursonas’ que representan versiones idealizadas, generalmente más extrovertidos, sociables y seguros de sí mismos”.
Todo este despliegue no es solo para lucir los “fursuits” (esos famosos y elaborados disfraces de animales) o compartir arte, sino que tiene un carácter benéfico. Realizan convenciones gigantescass con un gran impacto económico como la ‘Midwest FurFest’ (MFF), que se celebra cada año en Rosemont, Illinois.
"Aproximadamente el 84% de los ‘furrys’ se identifican como hombres, el 13% como mujeres y el 2,5% son transgénero”. El interés por esta subcultura nació en 1980 y creció hasta que, en 1989, fue suficiente como para organizar la primera convención “furry” propiamente dicha, ‘Confurence 0’.
En el año 2000, la convención apenas reunía a 473 personas, pero para 2022 esa cifra ya había subido hasta los 13.641 asistentes. Fue, oficialmente, la cita más grande del mundo para esta comunidad. Hasta que hace nada, en 2025, batió todos sus récords al alcanzar los 16.925 participantes.
Estas convenciones de carácter benéfico han conseguido recaudar más de 1.400.000 dólares. Un dinero que ha servido para echar una mano en causas muy distintas: desde refugios de animales salvajes hasta programas que cuidan del bienestar de las mascotas.
Pero, con tanto ruido en las redes sociales, es normal que mucha gente termine metiendo en el mismo saco a los “furries” y a otro grupo muy distinto como los “therians”. Sin embargo, aunque ambos conviven en rincones similares de internet, las diferencias son claras.
Los Furrys se disfrazan por hobbie y realizan encuentros con fines benéficos mientras que los “therians” (o “teriántropos”) son personas que se identifican, de forma personal y profunda, como un animal no humano. Para ellos no se trata de un juego: sienten que esa esencia animal es parte de quienes son.
Entre los Furrys hay jóvenes que usan el arte de sus personajes para superar la timidez y terminan organizando eventos gigantescos que donan millones a causas animalistas. O simplemente personas que exploran su identidad a través de un vínculo, muchas veces espiritual, con la naturaleza