El libro que revela cómo Isabel II se distanció del príncipe Harry en sus últimos años
Un nuevo libro sobre Isabel II reconstruye la ruptura entre la reina y el príncipe Harry: desde las llamadas telefónicas con testigo hasta la reprimenda a Meghan Markle
- Actualizado: 02 de abril de 2026 a las 10:47
La reina Isabel II solicitaba la presencia de su dama de compañía cada vez que el príncipe Harry la llamaba por teléfono, según recoge el biógrafo real Hugo Vickers en Isabel II: Una historia personal, que se publica en el Reino Unido el próximo 8 de abril.
La medida, adoptada tras la retirada del príncipe y Meghan Markle de sus funciones como miembros de la familia real en 2020, respondía al deseo de la monarca de que quedara constancia de lo tratado en cada conversación.
"No se puede exagerar la angustia que los duques de Sussex causaron a la reina en sus últimos años", escribe Vickers, que cita fuentes cercanas al palacio para señalar que las respuestas de Isabel II durante esas llamadas se volvieron escuetas: "Hubo muchas respuestas de una sola palabra, 'sí' y 'no".
El libro detalla también que la reina se negó a recibir a la pareja a solas cuando visitaron Frogmore Cottage durante las celebraciones del Jubileo de Platino en junio de 2022, ocasión en la que Harry y Meghan presentaron a su hija Lilibet a la monarca.
En ese encuentro, fue la dama de compañía quien entregó el regalo a los pequeños. Isabel II había rechazado previamente que la pareja llevara un fotógrafo propio para documentar el momento.
Vickers relata asimismo que la reina había sugerido a Harry que esperara al menos un año antes de casarse con Markle, consejo que el príncipe no siguió.
La boda se celebró en mayo de 2018 en la capilla de San Jorge en Windsor. Sobre la ceremonia, el autor recoge que a la reina no le convenció el vestido de novia —"demasiado blanco y con hombros desgarbados"— y que su actitud ante el enlace fue de deliberada distancia: "Que se las arreglen ustedes. No es asunto mío".
El libro incluye además un episodio ocurrido en la finca de Windsor, donde la reina reprendió personalmente a Meghan Markle tras conocer que había sido descortés con un jardinero auxiliar del palacio.