Coachella 2026 será el gran regreso de Justin Bieber tras sus crisis personales
Justin Bieber encabezará los dos sábados de Coachella 2026, su regreso más esperado tras cuatro años de ausencia en los escenarios, marcados por problemas de salud, tensiones matrimoniales y crisis económica
- Actualizado: 04 de abril de 2026 a las 06:40
Justin Bieber actuará los días 11 y 18 de abril en el festival de Indio, California, en lo que supone su regreso más significativo a los escenarios en cuatro años.
Para calentar motores, el artista ofreció un concierto previo ante 500 personas en The Roxy de West Hollywood. "Esto es un pequeño aperitivo de lo que será Coachella", dijo ante el público aquella noche.
El camino hasta ese escenario no ha sido sencillo. Su gira de 2022 quedó interrumpida tras ser diagnosticado con el síndrome de Ramsay Hunt, una afección neurológica que le provocó parálisis facial parcial.
A eso se sumaron años de exposición pública de sus crisis emocionales, episodios de llanto en redes sociales, una pérdida de peso que generó alarma entre sus seguidores y roces reiterados con la prensa.
En junio de 2024 fue fotografiado increpando a paparazzi y, el mes pasado, lanzando una botella de agua a un fotógrafo durante una salida con su esposa Hailey.
En el plano económico, fuentes cercanas al artista revelaron que su gasto mensual superaba el millón de dólares en 2022, lo que deterioró su calificación crediticia. En enero de 2023 vendió su catálogo a Hipgnosis Songs Capital por unos 200 millones de dólares, operación que, según esas mismas fuentes, respondió a la necesidad de liquidez para adquirir una mansión y saldar una deuda con su exmánager Scooter Braun.
El conflicto entre ambos se resolvió en julio del año pasado con un acuerdo que incluyó el reembolso de 26 millones de dólares más la mitad de las comisiones impagadas.
En ese contexto llegó "Swag", su séptimo álbum de estudio, recibido con elogios por la crítica. La publicación Rolling Stone escribió que Bieber sorprendió al mundo con la mejor música de su carrera en el momento en que menos se esperaba. El disco y su continuación, "Swag II", han sido interpretados como una crónica velada de sus tensiones matrimoniales y sus conflictos internos.