Chris Brown pagará 13 millones a su exempleada tras ataque de su perro
María Ávila quedó con cicatrices permanentes en rostro y brazo tras ser mordida por el perro de Chris Brown mientras sacaba la basura en 2020
- Actualizado: 01 de julio de 2026 a las 10:45
Un jurado del condado de Los Ángeles falló en contra de Chris Brown y ordenó al cantante pagar cerca de 13 millones de dólares a su exempleada doméstica María Ávila, quien sufrió graves heridas en el rostro y el brazo tras ser atacada por un perro guardián, propiedad del artista, en diciembre de 2020.
El veredicto llegó tras dos semanas de audiencias en las que se reconstruyó el episodio ocurrido en la residencia de Brown en Tarzana, California.
Ávila trabajaba como empleada doméstica en la propiedad y se encontraba sacando la basura cuando fue atacada por Hades, un pastor de Asia Central conocido por su corpulencia y por su uso frecuente como animal de resguardo en instalaciones de alta seguridad.
Según la resolución del jurado, Brown y su empresa Black Pyramid LLC deben pagar 12.9 millones de dólares a Ávila por negligencia. Su hermana, Patricia, quien trabajaba junto a ella ese día y también presentó una demanda, recibió 885 mil dólares por daño emocional.
El esposo de María, Oscar Olivo, obtuvo un pago adicional de 50 mil dólares tras alegar que las secuelas del ataque afectaron su vida matrimonial.
El abogado Michael C. Murphy Jr., quien representó a Patricia Avila, celebró la decisión del jurado.
"Después de más de cinco años litigando contra Chris Brown, estamos encantados de haber logrado justicia para nuestra clienta, Patricia. Estamos muy felices por ella y su familia, después de todo lo que vivieron aquel día tan terrible. Fue un honor representarla", declaró el litigante.
Durante el juicio, Ávila relató ante los jurados el alcance de sus lesiones. Explicó que el ataque le dejó daño nervioso y una sensibilidad crónica en el costado izquierdo del cuerpo, condiciones que le impiden realizar tareas cotidianas como trapear o exprimir un trapeador.
Los cirujanos debieron injertar piel de su abdomen para reconstruir el brazo afectado, y su rostro conserva una marca de cicatrices que va desde debajo del ojo izquierdo hasta la frente. La mujer, madre de tres hijos, señaló además que el trauma le generó un miedo persistente hacia los perros, lo que en la práctica puso fin a su carrera como empleada doméstica, pues la mayoría de sus antiguos clientes tiene mascotas de ese tipo.
Yoseline Espinoza, hija de la afectada, también testificó y describió el momento en que recibió la llamada de su tía Patricia tras el ataque. "Ella estaba en pánico, me decía 'tu mamá no puede respirar, sigue desmayándose, la ambulancia todavía no llega, Chris Brown se fue de la escena'. No pensé que fuera a sobrevivir", relató Espinoza ante el tribunal.
Uno de los puntos que marcó el juicio fue la conducta de Brown tras el ataque. De acuerdo con los testimonios, el cantante no llamó personalmente al número de emergencias ni permaneció en el lugar para auxiliar a Ávila; en cambio, condujo durante horas por la ciudad y dejó esas tareas a su personal, por temor a que su voz apareciera en una grabación pública o a que se generara revuelo mediático si permanecía cerca cuando llegara la policía.
Brown reconoció cierta responsabilidad antes de que comenzara el proceso, aunque durante su testimonio aseguró haber advertido a Ávila y a su hermana sobre el peligro que representaban los perros y haberles pedido salir únicamente acompañadas por personal de seguridad. Ambas mujeres negaron haber recibido esa advertencia.