Lágrimas de felicidad y algarabía en las calles: así celebra España su segunda Copa del Mundo
España estalló en celebración tras conquistar su segunda Copa del Mundo 14 años después. Miles de aficionados llenaron calles y plazas entre lágrimas, abrazos y euforia
- Actualizado: 19 de julio de 2026 a las 16:59
Madrid estalló de alegría con el gol de Ferrán Torres en el minuto 106, que derrotó a Argentina en la final del Mundial 2026. Fue una capital volcada con el equipo de Luis de la Fuente, que brindó otro triunfo histórico al fútbol nacional. Otras ciudades del país también se volcaron a la fiesta deportiva.
Poco importaron las altas temperaturas, que alcanzaron los 36 grados, y el seco ambiente de la capital. Desde cinco horas antes, cientos de jóvenes ataviados con camisetas, banderas y bufandas de España se congregaron en la mítica plaza de Colón, conocida también como Plaza Selección.
Cobijados bajo cualquier sombra y con agua, refrescos y cervezas en mano, se empezaron a escuchar las primeras bocinas y los primeros cánticos en apoyo a 'La Roja'.
La marabunta era cada vez más poblada, y las autoridades comenzaron sobre las 18:00 de la tarde a cortar la circulación en los alrededores del epicentro mundialista en España.
Canciones como 'Potra Salvaje', de Isabel Aaiún, todo un himno en España durante la celebración de la Eurocopa hace dos años, o el Dai Dai de la colombiana Shakira, amenizaron la eterna espera: "4-0; facilísimo", pronosticaba uno de los aficionados más optimistas a EFE.
No muy lejos de allí, en el Movistar Arena, con capacidad para 15,000 personas, abrió sus puertas dos horas y media antes del partido, con aficionados haciendo cola y esperando en los aledaños del recinto cerrado.
Muchos otros optaron por verlo en los bares de la capital. Las terrazas, muy cotizadas, comenzaron desde las primeras horas de la tarde a colocar los carteles de 'reservado' en las mesas exteriores, ya que muchos aficionados, de los más previsores, no querían perderse la final desde sus sitios de confianza.
El gol de Ferrán Torres en el minuto 106 sacó toda la presión de la afición madrileña, que explotó de júbilo con otro gol, como el de Iniesta en 2010, que quedará para la historia.
También los goles anulados a España, uno de ellos al propio Ferran Torres, fueron celebrados pero a la par causaron decepción entre los seguidores españoles.
Tras el pitido final, los aficionados se han echado a la calle con sus coches para celebrar, con banderas y haciendo sonar el claxon la victoria en la final ante Argentina.
La euforia de los españoles contrastaba con la tristeza de los miles de argentinos que también asistieron a los sitios comunes habilitados para ver el partido en pantalla gigante y vieron a su equipo como se le escapaba su cuarto Mundial.
La selección española se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia, 16 años después de la primera, conquistada en Sudáfrica 2010, y afianzó el dominio europeo de la competición más grande del planeta.