¿Deportación? Los castigos que podría tener hondureño detenido por usar dron en el Mundial
Un hondureño de 33 años se encuentra bajo proceso judicial por volar un dron en un estadio donde se realiza el Mundial
- Actualizado: 22 de junio de 2026 a las 15:38
Un hondureño fue detenido durante el Mundial 2026 luego que se fuera detenido por volar un dron sin permiso. ¿Qué castigo podría tener? ¿Corre riesgo de deportación? Esto se sabe.
El incidente ocurrió en las inmediaciones del AT&T Stadium en Arlington, Texas, el pasado 15 de junio de 2026.
El nombre del hondureño es Luis Mauricio Flores Ordóñez, de 33 años, y lo acusan de presuntamente operar un dron dentro de un espacio aéreo restringido durante uno de los encuentros disputados en el estadio de Dallas.
Lo hecho por el compatriota fue detectado por el FBI en un operativo de vigilancia antidrones, diseñado para garantizar la seguridad del torneo ante las estrictas prohibiciones de la Administración Federal de Aviación (FAA).
De acuerdo con las autoridades, el hecho ocurrió antes del partido entre las selecciones de Japón y Países Bajos. Agentes del FBI detectaron un dron sobrevolando una zona donde existían restricciones temporales de vuelo establecidas por motivos de seguridad.
De ser hallado culpable, el ciudadano hondureño podría enfrentar una pena de hasta tres años de prisión federal, además de otras sanciones contempladas por la legislación estadounidense en materia de seguridad aérea.
Flores Ordóñez habría operado un dron modelo DJI Mini 3 Pro dentro del perímetro de exclusión aérea establecido alrededor del Estadio de Dallas, conocido también como AT&T Stadium.
Las autoridades estadounidenses señalaron que, para realizar un vuelo legal dentro de esa zona restringida, el operador debía cumplir con diversos requisitos establecidos por la Administración Federal de Aviación (FAA), entre ellos registrar el dron, contar con una licencia vigente de piloto bajo la normativa Parte 107 o disponer de un Certificado de Exención o Autorización que permitiera la operación del equipo.
Flores Ordóñez compareció por primera vez ante el juez magistrado estadounidense Jeffrey L. Cureton, quien ordenó que permanezca bajo detención mientras continúa el proceso judicial y se desarrollan las diligencias correspondientes.
De acuerdo con la legislación federal estadounidense, el delito por el que fue acusado contempla una pena máxima de hasta tres años de prisión, en caso de que un tribunal determine su culpabilidad.