¿Cómo fue la "Guerra de las 100 horas" entre Honduras y El Salvador?
El dato histórico que dio origen al "Día de la Hondureñidad" y que todo hondureño debe conocer
- Actualizado: 17 de julio de 2026 a las 17:11
Las disputas por la tierra, la migración, intereses políticos y tensiones económicas venían socavando las relaciones entre Honduras y El Salvador antes de aquel 14 de julio de 1969, cuando estalló una guerra en vísperas de un partido de selecciones y que finalizó 100 horas después, no sin antes dejar tristemente alrededor de 5,000 muertos.
El conflicto que quedó "grabado para siempre en la memoria nacional", llevó al Estado a instaurar el 18 de julio como el Día del Veterano de Guerra, mediante el decreto 291-93.
Aunque erróneamente en ocasiones ha sido llamada "la guerra del fútbol", no fue ese deporte lo que la detonó. Sin embargo, sí existió un partido de fútbol en la vispera que fue el escenario para iniciar la guerra.
El conflicto armado distanció durante 11 años a Honduras y El Salvador, que se mantuvieron sin ningún tipo de relaciones, además de alterar el Mercado Común Centroamericano (Mercomun), que entonces era un ejemplo de la integración regional.
La Corte Internacional de Justicia, de La Haya, definió los fronteras de los dos países 23 años después del conflicto con un fallo emitido en septiembre de 1992, cuando el presidente de Honduras era Rafael Callejas, y el de El Salvador, Alfredo Cristiani, quienes conocieron la sentencia en el puente del punto fronterizo El Amatillo.
Según apuntes históricos, el conflicto entre las dos naciones centroamericanas dejó un saldo global de unos 5,000 muertos, entre milicias y civiles.
¿Cómo sucedió?Por este tiempo se desarrollaban partidos eliminatorios rumbo al Mundial de México 1970 elevaron el nacionalismo de ambas poblaciobes y aceleraron una crisis que llevaba años acumulándose. La bicolor había ido a jugar a tierras salvadoreños y en uno de los partidos el resultado provocó un enfrentamiento, después estalló el conflicto bélico. La Fifa incluso intervino para dejar claro que la guerra no había sido por el fútbol.
El enfrentamiento es conocido en Honduras como la Guerra de las 100 Horas debido al corto periodo durante el cual se desarrollaron los principales combates. Aunque duró apenas varios días, dejó profundas consecuencias humanas, económicas, diplomáticas y territoriales para ambos países.
Tras los primeros ataques salvadoreños, Honduras respondió militarmente y el conflicto se extendió por aire y tierra. Mientras las tropas salvadoreñas avanzaban sobre territorio hondureño, la Fuerza Aérea Hondureña atacó objetivos estratégicos en El Salvador para limitar su capacidad de abastecimiento y combate.
El Salvador inició ataques aéreos contra Honduras alrededor de las 6:00 de la tarde del 14 de julio de 1969. Fueron atacados varios aeródromos hondureños y también se reportaron ofensivas terrestres con morteros y armas ligeras en diferentes puntos de la frontera.
Tras los primeros ataques salvadoreños, Honduras respondió militarmente y el conflicto se extendió por aire y tierra. Mientras las tropas salvadoreñas avanzaban sobre territorio hondureño, la Fuerza Aérea Hondureña atacó objetivos estratégicos en El Salvador para limitar su capacidad de abastecimiento y combate.
El mismo 14 de julio, el Consejo de la Organización de los Estados Americanos se reunió en sesión especial y nombró una comisión para viajar a la zona. Posteriormente, la OEA exigió un cese al fuego, el retiro de las tropas, la inmovilización de las fuerzas aéreas y el fin de las campañas incendiarias en los medios.
Antes del primer ataque, ya las relaciones estaban rotas. El Salvador rompió relaciones diplomáticas con Honduras el 26 de junio de 1969, tras denunciar abusos contra sus ciudadanos. Documentos de la época advertían que las causas de la disputa eran antiguas y mucho más profundas que una eliminatoria mundialista.
Durante décadas, miles de salvadoreños emigraron a Honduras sin documentación migratoria, no tenían títulos legales sobre las propiedades, situación que generó conflictos con campesinos hondureños y con las autoridades agrarias. El Banco Mundial identificó la competencia por la tierra como una de las causas del conflicto. Los programas de colonización y reforma agraria del INA atrajeron a familias hondureñas hacia zonas donde ya se habían establecido migrantes salvadoreños.
Sumado a todo esto Honduras y El Salvador ya mantenían desacuerdos históricos por sectores fronterizos cuya delimitación no estaba completamente resuelta.
Durante las semanas previas a la guerra hubo denuncias de agresiones contra ciudadanos de ambos países, existió discursos oficiales, periódicos y emisoras, hasta convertir un problema agrario y migratorio en un tema de honor nacional.
El conflicto bélico como tal terminó días después, aunque por meses persistieron los atropellos desde ambos lados y el enfriamiento de las relaciones que se extendió a 11 años de distanciamiento.