Cáncer de mama: síntomas, causas y cómo prevenirlo, según los CDC
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el cáncer de mama puede afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque es más frecuente en mujeres. Aquí los detalles
- Actualizado: 19 de octubre de 2026 a las 16:35
El cáncer de mama ocurre cuando las células del seno crecen de forma descontrolada. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), puede afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque es más frecuente en mujeres.
Uno de los principales síntomas es la aparición de un bulto en la mama o la axila. No todos los bultos son cancerosos, pero es importante acudir al médico para una evaluación.
Otros signos incluyen hinchazón, engrosamiento o cambios en el tamaño y la forma de la mama. Estas alteraciones pueden aparecer incluso sin una masa palpable.
La piel del seno también puede presentar hoyuelos, irritación, enrojecimiento o descamación. Además, el pezón puede retraerse o expulsar secreciones inusuales.
El dolor en la mama también puede ser una señal de alerta. Sin embargo, algunas personas no presentan síntomas, por lo que es importante realizarse las pruebas de detección recomendadas.
Las causas del cáncer de mama no se conocen por completo. Su desarrollo puede relacionarse con factores genéticos, hormonales, ambientales y hábitos de vida.
La edad es uno de los principales factores de riesgo. Los CDC señalan que la mayoría de los casos se diagnostican en mujeres de 50 años o más.
Los antecedentes familiares y las alteraciones genéticas, como las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, también aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Otros factores incluyen la obesidad después de la menopausia, la falta de actividad física y el consumo de alcohol. Algunos tratamientos hormonales también pueden influir en el riesgo.
Aunque no existe una forma garantizada de prevenirlo, mantener un peso saludable, hacer ejercicio y evitar el alcohol pueden ayudar a reducir el riesgo. Conocer los antecedentes familiares y consultar al médico ante cualquier cambio inusual permite evaluar los riesgos individuales. Las personas con mayor riesgo podrían necesitar controles adicionales.