Antes y después de Brigitte Bardot: del ícono del cine a defensora de los animales
Bardot alcanzó fama mundial en la década de 1950 tras irrumpir en la gran pantalla en 1956, a los 22 años, con la película "Y Dios creó a la mujer"
- Actualizado: 28 de diciembre de 2025 a las 16:13
La actriz francesa Brigitte Bardot, fallecida este domingo a los 91 años, dejó una huella marcada por dos etapas claramente definidas: su ascenso como símbolo mundial de sensualidad y rebeldía en el cine, y una segunda vida dedicada casi por completo a la defensa de los animales.
Bardot irrumpió en el cine internacional en 1956, con apenas 22 años, tras protagonizar Y Dios creó a la mujer, dirigida por el cineasta Roger Vadim.
Su imagen, cabello suelto y una sensualidad espontánea, rompió con los códigos tradicionales del cine femenino de la época.
Durante las décadas de 1950 y 1960, participó en cerca de 50 películas, impuso una estética sencilla y natural, y se convirtió en referente cultural.
Su figura estuvo estrechamente ligada a Saint-Tropez, localidad que pasó de ser un pueblo de pescadores a un destino internacional asociado al glamour y la vida artística.
La exposición mediática fue constante. En 1960, durante el nacimiento de su único hijo, Nicolas, la actriz vivió uno de los momentos más invasivos de su vida privada, episodio que más tarde describiría como traumático.
A lo largo de esos años, Bardot fue una de las mujeres más fotografiadas y comentadas del mundo.
En 1973, a los 38 años, Brigitte Bardot decidió retirarse definitivamente del cine. A partir de entonces, comenzó una etapa alejada de los reflectores y enfocada en la protección de los animales, una causa que asumió como prioridad absoluta.
En 1986, creó la Fundación Brigitte Bardot, desde la cual impulsó campañas contra el maltrato animal y la tauromaquia, tanto en Francia como en otros países.
Con el paso del tiempo, su imagen pública pasó del glamour cinematográfico a la del activismo constante.
En sus últimos años, Bardot vivió recluida en su residencia de La Madrague, en Saint-Tropez.
Sus declaraciones sobre temas políticos y sociales generaron controversia y le valieron varias condenas judiciales por incitación al odio racial, lo que marcó una percepción distinta de la figura que había sido idolatrada décadas atrás.
Pese a la polémica que marcó sus últimos años, Brigitte Bardot permanece como una figura central de la historia cultural francesa.
Primero como estrella del cine y referente de libertad femenina, y luego como activista dedicada a la protección de los animales.
La vida de Brigitte Bardot quedó definida por un antes y un después: primero, como una de las actrices más influyentes del cine europeo del siglo XX; luego, como una activista que dedicó más de la mitad de su vida a la defensa de los animales.