Audaz, directa, inteligente, simpática y con un fino gusto al vestir, la princesa de Orange, Máxima de Holanda se convertirá mañana en la primera latinoamericana en ser reina de un país europeo.
Nacida en Buenos Aires, Argentina, el 17 de mayo de 1971, Máxima Zorreguieta, le dio el sí quiero (“Ja ik wil”,) en holandés al príncipe Guillermo Alejandro de Holanda, a quien conoció en Sevilla, España, en 1999.
El inicio no fue fácil pero desde el momento en que dio su primer discurso público en perfecto holandés y con la enorme sonrisa que la caracteriza, se ganó a un pueblo que mañana la coronará como su reina.
“Guillermo es el gran amor de mi vida. Por él optó esta argentina por convertir Holanda en su patria adoptiva”, dijo.
Sus padres no estuvieron en su boda y tampoco estarán en la coronación.
La princesa, que se graduó en economía en la Universidad Católica Argentina y ha trabajado en varias empresas de Estados Unidos y Europa, tiene tres hijas con Guillermo Alejandro, las princesas Catalina Amelia (segunda en línea de sucesión al trono), Alejandra y Ariadna.
Habla cuatro idiomas: español, inglés, italiano y holandés. Conocida por su elegancia, críticos de moda hacen sus apuestas de cómo vestirá el día de su entronización en la que lucirá al menos tres cambios de ropa, quizá sus elegantes sombreros o tocados o una tiara del joyero real.
Tiene debilidad por los tocados y sombreros, nadie los luce como ella.