Economía

Gobierno debe cerrar millonaria brecha fiscal en casi dos meses

El préstamo del BCH y la emisión de bonos encajables son las opciones más reales para honrar 8,000 millones a burócratas y proveedores.

25.10.2013

La emisión de más bonos encajables, un préstamo del Banco Central de Honduras o la urgente colocación de un título valor en el extranjero son las opciones que tiene el gobierno para cerrar las cuentas pendientes con burócratas, proveedores del Estado y acreedores financieros por un monto que oscila entre 5,000 y 8,000 millones de lempiras.

Las opciones fueron analizadas en el marco del evento realizado en conmemoración del Día del Economista y auspiciado por el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh) y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

El presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Roldán Duarte, expresó que el gobierno necesita unos 5,000 millones de lempiras para cerrar las finanzas del presente año.

“Los datos oficiales brindados por el subsecretario de Finanzas, Carlos Borjas, es que el déficit de los ingresos tributarios oscilará entre 3,000 a 3,500 millones de lempiras”, indicó.

En ese sentido, el gobierno para poder cerrar este año requiere de financiamiento fresco que oscila entre 5,000 y 8,000 millones de lempiras.

Sin estos recursos será imposible que el gobierno cierre este año, porque existe el riesgo de que dejará de pagar a proveedores del Estado y los salarios .

Para Duarte, la colocación del bono por 250 millones de dólares deberá realizarse de manera casi obligatoria en diciembre de 2013, caso contrario, se tendrá que hacer cristalizar el crédito del Banco Central para honrar estos compromisos.

El sistema financiero, no obstante, está interesado en adquirir bonos encajables que son adquiridos por la banca privada y que tienen como respaldo el encaje legal depositado en el Banco Central de Honduras.

“La banca privada del país dispone de recursos más allá de los obligatorios. Pueden cambiar una buena parte de estos fondos que tienen por los bonos encajables”, indicó.

Punta del iceberg

El expresidente del BCH y actual investigador de la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec), Hugo Noé Pino, indicó que el reconocimiento oficial de que no hay pago de sueldos y salarios de diciembre es el preámbulo de que la situación financiera del gobierno es más delicada.

“Si existe incertidumbre respecto a que se les cancele los sueldos y salarios a los burócratas es por la falta de los ingresos suficientes, la falta de una planificación clara del flujo de tesorería y determinar los recursos para otras prioridades”, dijo.

Para el caso, el gobierno impulsó la creación y la operación de la Policía Militar, pero mantiene desabastecidos de medicamentos a los centros asistenciales del país y se desatiende a sectores prioritarios para suplir necesidades que tienen un carácter político, que de otra naturaleza.

Según Pino, quien es el representante del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) para Honduras, es posible que al revisar las cuentas macroeconómicas el próximo año, el déficit fiscal será de un 8%, o sea, superior al 6% proyectado por el Banco Central.

Además influye la merma en la tasa de crecimiento proyectada al inicio del año, que oscilaba entre 3 y 4%, sin embargo, las nuevas metas del BCH estiman que este porcentaje se encontrará entre 2.5 y 3%. La base de las metas de recaudación fiscal de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) estaban basadas en este comportamiento original de crecimiento, el cual será inferior a lo previsto.

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registrado por el BCH indica el comportamiento decreciente de la economía y será muy inferior al del año anterior.

“Creemos que debido a estas circunstancias se incrementará el déficit fiscal, porque las autoridades gubernamentales postergaron realizar un ajuste real al gasto público”, dijo.

“Es impresionante, continuó, la cantidad de dinero que el gobierno gasta en propaganda política para ganar las próximas elecciones. Este comportamiento tiene una repercusión que todos vamos a pagar el próximo año”, indicó.

Para Pino, esta cuenta será pagada a través de la imposición de un nuevo ajuste estructural a partir del próximo año.

En la medida que aumenta el déficit fiscal sobre el crecimiento económico, el impacto será más fuerte.

Para la población, este tema tendrá un impacto en el incremento de las tasas de interés, que a su vez retroalimentan el bajo crecimiento de la economía y repercute en un incremento de la deuda interna y el endeudamiento externo.