Además de los bellos girasoles que se observan todo el año, el lugar tiene un emprendimiento de meliponicultura, que consiste en la crianza de abejas prehispánicas sin aguijón para producir miel
A pocos kilómetros de la capital está la cuna de las flores, que ofrece una experiencia inolvidable entre las girasoles, rosas y fresas que se cultivan