El de noviembre de 2013 será el proceso electoral más complejo de organizar en Honduras, si se compara con los comicios de 2009 y 2012. Teóricamente participarán 9 partidos y se prevé que se postularán unos 27 mil candidatos a cargos de elección popular.
Es por esa razón que distintos partidos y sectores sociales están planteando la urgente necesidad de blindar el próximo proceso electoral. Coincido con el magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Enrique Ortez Sequeira, en el sentido de que ninguna reforma electoral será suficiente para prever irregularidades si antes no se reforma la manera en que se integran las mesas electorales.
Es allí donde se origina el fraude, que posteriormente también se extiende a la transmisión de los resultados.
Según el TSE, es esencial efectuar una reforma a la integración de las mesas electorales para evitar el viejo manoseo de las credenciales que se entregan a los representantes de las mesas electorales y que han sido fuente de enorme corrupción y fraude.
Se está proponiendo integrar las mesas electorales de forma mixta, es decir, que el presidente y el secretario sean funcionarios independientes nombrados por el TSE, ellos serían quienes llenarían las actas correspondientes. Los representantes de los distintos partidos en contienda actuarían como fiscalizadores.
Otro aspecto en el que hay que insistir es en la transparencia en el financiamiento de las campañas electorales, el TSE no puede seguir desoyendo las denuncias en el sentido de que dinero de oscura procedencia está financiando algunos candidatos en los tres niveles electivos, hasta la embajadora norteamericana se ha pronunciado públicamente sobre este tema.
Debido a que el actual Congreso Nacional no quiso aprobar una nueva Ley Electoral en la que se limitaba el gasto en las campañas, al menos el TSE en alianza con el Ministerio Público y el TSC pueden exigir a los partidos y a los candidatos que demuestren de dónde provienen los fondos millonarios para sufragar los gastos de sus campañas.
Esta es una exigencia en torno a la cual debemos unirnos todos los hondureños que amamos este país y que sabemos de los enormes peligros que se ciernen sobre él.