n estos tiempos de severa crisis sanitaria y económica que pone a prueba la capacidad de respuesta tanto del gobierno como de las fuerzas vivas, resulta imperativo que la población toda, sin excepción, aporte su cuota de sacrificio -proporcional a sus ingresos- a fin de lograr superar exitosamente la actual dramática coyuntura. Unidos lograremos superarla, remontándola, divididos nos hundiremos.
La inevitable contracción de la economía, que ya manifiesta los primeros síntomas y que puede ser de duración indefinida: cierre de empresas, despido de asalariados, presiones inflacionarias, reducción en las exportaciones e inversiones de capital nacional y extranjero, contracción en el monto de remesas enviadas por nuestros compatriotas residentes en el exterior, especulación en los precios de productos de primera necesidad, disminución en el poder adquisitivo, tendrán fuerte impacto en las personas y su bienestar. En consecuencia, se requiere asumir estos formidables retos con decisión, disciplina, firmeza, con un liderazgo estatal, empresarial, sindical, campesino, que sea capaz de actuar coordinadamente en la movilización de los sectores productivos, civiles y militares, a efecto de incrementar significativamente la producción agropecuaria e industrial. El pueblo requiere de ejemplos y acciones concretas que lo motiven e impulsen a redoblar esfuerzos y energías, inspirándolo a los esfuerzos sostenidos.
Uno de ellos debe ser la reducción de sueldos, viáticos, dietas, al igual que la eliminación de partidas confidenciales por parte de los altos ejecutivos del sector público, tanto en instituciones centralizadas como en entes descentralizados. Esta medida, de ser aprobada, será muy bien vista y aplaudida, y ayudará a pasar del inmovilismo al activismo participativo. Paralelamente, debe redoblarse la ofensiva contra quienes incurren en actos de corrupción, escudados en la impunidad que empobrece aceleradamente al país, al apropiarse de cuantiosas sumas que deben ser destinadas a rehabilitar y reconstruir a la nación, con transparencia y rendimiento de cuentas.