Señor Presidente:
Todos esperamos tener vidas plenas y llegar a ver nuestros hijos y nietos crecer, pero esa no es la suerte de muchos.
Así como mi familia hoy está de luto, hay miles de familias que a diario se enlutan en este país por asesinatos como el de hoy (viernes 12 de abril). Yo digo: No es justo que el país que amamos esté arruinado y secuestrado por la inoperancia, ingobernabilidad, impunidad y crimen organizado. A usted, que se hace llamar Presidente, no se de quién porque de la gente honesta, trabajadora y honrada no creo que sea presidente; sin embargo, de los criminales, corruptos, ladrones, narcos, etc., usted es el mejor de los presidentes, quien llegó a serlo con la gran farsa de puño firme ante este gran problema y usted salió con manita caída.
¡Qué lastima por usted y su inoperante gobierno que hoy se condena a darle cuentas a nuestro creador el día que les toque. Lo responsabilizo a usted de lo sucedido el día de hoy así como de todas las familias que hoy estamos de luto por su inoperancia como gobernante, ayer fue una familia, hoy somos nosotros y mañana quién será?
Creo que si su consejería está cuerda, el mejor consejo que le pueden dar es que renuncie y se ocupe alguien que sí tenga la voluntad de gobernar; pero la verdad es que ¿qué se puede esperar del montón de inoperantes que se suman a su causa?
Dios bendiga a Honduras, país de los hondureños, no suyo ni del grupo de lacras que gobiernan con usted.