¿Qué implica la conspiración por la que acusan al expresidente Hernández?

La Fiscalía asegura que Hernández Alvarado recibió sobornos de carteles hondureños y mexicanos

lun 5 de febrero de 2024 a las 6:18

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- No hay marcha atrás ni más retrasos. El expresidente Juan Orlando Hernández será trasladado la mañana del 12 de febrero de la cárcel de Brooklyn, bajo estrictas medidas de seguridad, al undécimo primer piso de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York para enfrentarse a un extenso juicio por tráfico de drogas.

Será la primera vez que el exmandatario se siente frente a un jurado conformado por al menos siete ciudadanos neoyorquinos, quienes definirán si es culpable o inocente de los graves cargos que le imputa la Fiscalía de Estados Unidos.

Los fiscales aseguran que Hernández Alvarado, mientras ostentaba los cargos de diputado, presidente del Congreso Nacional y presidente de la República, participó en una conspiración en la que puso a disposición de poderosos capos de la droga y criminales al Estado de Honduras. Pero, ¿qué es realmente una conspiración de drogas y cuáles son sus alcances?

De acuerdo con la ley penal de Estados Unidos, una conspiración de drogas ocurre cuando dos o más personas aceptan cometer un delito relacionado con el narcotráfico. Este delito se define de manera amplia y no requiere que ninguna de las partes cometa el delito de drogas subyacente en cuestión.

Por esta razón, muchos acusados por este delito ni siquiera son conscientes de que estaban violando la ley.

Para el exjefe de operaciones internacionales de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), Mike Vigil, en el caso del exmandatario Hernández, “no necesariamente tuvo que manejar y tocar la cocaína ellos mismos en una conspiración, no tienen que mover ellos directamente la cocaína, pero ellos estaban de acuerdo en violar las leyes de Estados Unidos y comenzaron a importar (la droga) por barco y avionetas, utilizando pistas clandestinas, tomando sobornos, tomando parte de la cocaína”.

Vigil aseveró que “fue una conspiración supremamente amplia”.

Conspiración activa

A criterio de Vigil, la megaconspiración que incluye a más políticos, empresarios y otros narcotraficantes sigue operando actualmente en Honduras. “Si yo fuera una de las personas que estuvieron involucrados con Juan Orlando Hernández y su hermano ‘Tony’ yo no estuviera muy seguro que no me va a caer la justicia porque creo que van a venir más acusaciones formales”, sostiene Vigil.

“Hay algunos que siguen metidos en el narcotráfico simplemente porque las ganancias son tan grandes que no van a dejar ese negocio, entonces sabemos que hay mucha gente metida en eso protegiendo o manejando cargamentos y ya se sabe que muchas veces los narcos necesitan protección de los políticos para seguir operando”, declaró.

Pago de sobornos

Durante el juicio, los testigos de la Fiscalía de EUA declararán cómo financiaron -según lo han evidenciado en otros procesos- las campañas políticas del expresidente.

A lo largo de la investigación que se extendió por más de una década, los fiscales plantearon en su tesis acusatoria que Hernández Alvarado también recibió millonarios fondos de carteles mexicanos.

De acuerdo con la evidencia, la primera vez que el expresidente Hernández recibió un soborno de los capos de la droga fue en 2005, mientras era diputado del Partido Nacional por Lempira.

“En 2005, cuando todavía era congresista, Juan Orlando ya acepta miles de dólares en sobornos de Víctor Hugo Díaz Morales, alias ‘El Rojo’, un narcotraficante que ahora coopera con la Fiscalía”, indican los documentos. A cambio, “El Rojo” recibió de manos de “Tony” Hernández información sobre operaciones de las Fuerzas Armadas de Honduras y los esfuerzos de Estados Unidos para entrenar pilotos de la Fuerza Aérea Hondureña para que volaran de noche para realizar operaciones antinarcóticos.

En 2009, Juan Orlando comenzó a hacer campaña para convertirse en diputado y Porfirio Lobo Sosa para convertirse en presidente de la República. Para la campaña política de ese entonces, presuntamente, Hernández y Lobo obtuvieron dos millones de dólares en ganancias del narcotráfico de Amílcar Alexander Ardón Soriano, exalcalde de El Paraíso, Copán.

Hernández y Lobo prometieron a Alexander Ardón protegerlo de cualquier arresto y extradición, y más lo respaldaron para que su hermano Hugo Ardón fuera nombrado como director del Fondo Vial.

El 29 de noviembre de 2009, Pepe Lobo fue elegido presidente y Juan Orlando fue reelegido como diputado e inició una campaña para ser electo como presidente del Congreso.

“Una vez en ese rol, Juan Orlando nombró a CW­1 (Hugo Ardón) como jefe de Fondo Vial, una agencia del gobierno hondureño responsable de infraestructura y construcción. Bajo la dirección de Juan Orlando, Hugo Ardón repartió contratos a empresas fachadas de los traficantes para lavar las ganancias del narcotráfico”, señalan los documentos.

Más asociados

Para 2011, Juan Orlando Hernández se asoció con el empresario Geovanny Fuentes Ramírez, un narcotraficante hondureño condenado a cadena perpetua que ayudó a producir y transportar cargamentos de cocaína para Los Cachiros, de quienes presuntamente obtuvo 300,000 lempiras para la campaña presidencial. No obstante, en enero de 2012, el Congreso Nacional enmendó la Constitución de la República para permitir la extradición de nacionales hondureños a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico.

Hernández prometió a los poderosos capos de la droga, según la Fiscalía de EUA, que mientras él ostentara el poder, ellos estarían protegidos de cualquier intento de extradición. Cuando se aprobó la enmienda de extradición en 2012, Juan Orlando también comenzó a realizar la campaña para su primer mandato como presidente.

Antes de las elecciones presidenciales de 2013, Juan Orlando solicitó y aceptó en privado millones de dólares de narcotraficantes y malversación de fondos del gobierno hondureño para su campaña.

Para ese momento, Alexander Ardón gastó 1.5 millones de dólares en drogas, para que la franja occidental del país apoyara a Hernández.

¿Relación con “El Chapo”?

De acuerdo con la investigación, Hernández también recibió sobornos de sus cómplices fuera de Honduras para brindarles protección. “El papel de Juan Orlando en la protección del Cartel de Sinaloa a ese punto de transbordo era vital, por lo que recibió sobornos del infame cabecilla del Cartel de Sinaloa, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias ‘El Chapo’, con quien las conexiones de Juan Orlando se remontaban a varios años atrás”, señaló la Fiscalía.

“‘El Chapo’ le ofreció a ‘Tony’ Hernández un millón de dólares para financiar la campaña de Juan Orlando a cambio de protección. Días después de la reunión, ‘Tony’ Hernández le dijo a Alex Ardón que había hablado con Juan Orlando y que aceptó el millón de dólares de ‘El Chapo’”, que sería utilizado en su campaña, sostiene la Fiscalía.

Notas Relacionadas