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Herrera cumple hoy 232 años

El prócer hondureño fue un hombre que antepuso su bienestar personal por el bien común

08.10.2013

El primer Jefe de Estado de Honduras nació en Choluteca el 9 de octubre de 1781, y se llamó Dionisio de Herrera.

Hijo de Juan Jacinto Herrera y Paula del Valle, estudió en la Universidad San Carlos de Borromeo, en Guatemala, perteneció a la primera generación liberal inmediatamente posterior a la independencia de España en 1821, y la independencia de México en 1823.

Herrera fue el primer Jefe de Estado de Honduras, cargo que asumió en 1824. En una ocasión el historiador Mario Argueta dijo que Herrera fue uno de los padres fundadores de la nación y el Estado hondureño y que, además, formó parte de esa generación que impulsó la creación de una patria que debía ser, aparte de independiente, soberana, próspera y digna, con la potencialidad de poder beneficiar a sus habitantes.

Dionisio de Herrera, fue un hombre que se caracterizó por anteponer su bienestar personal por el bien común.
Entre sus primeras actividades políticas podemos mencionar la de ser secretario del Ayuntamiento de la Villa de San Miguel Arcángel de Tegucigalpa, en 1820; poco tiempo después, el 28 de septiembre de 1821, redactó el acta de independencia; posteriormente, en 1824, asumió como Jefe de Estado de Honduras, siendo una de sus gestiones la de crear la primera división territorial del país, quedando así con siete departamentos; también en su mandato fue aprobado el decreto para la creación del primer Escudo de Armas de Honduras, en 1825; y en 1826, junto con su secretario Francisco Morazán, firmó la primera Constitución del Estado. Y hablando de Morazán, fue Herrera el mentor del también prócer hondureño, descubriendo en él la chispa y la inteligencia, y sumergiéndolo en su propio biblioteca, ya que el paladín centroamericano no tuvo la oportunidad de realizar estudios oficiales.

Pero el gobierno de Herrera sería vulnerado tres años después, cuando en 1827 fue destituido de su cargo por decisión de Manuel José Arce, el primer presidente federal de Centroamérica. Después de este hecho fue enviado a Guatemala en calidad de prisionero, y así permaneció hasta 1829, año en que su pupilo, Francisco Morazán, se alzó en armas para liberarlo. En 1830 fue declarado jefe de Estado de Nicaragua, donde logró pacificar un país que, como Honduras, permanecía enfrascado en guerras civiles.

No obstante, la economía del prócer nacional se vio afectada por el fanatismo de sus adversarios, los que lo derrocaron, y eso afectó grandemente su bienestar cuando se retiró de la política en 1838, tiempo en que emigró a El Salvador, donde murió, en 1850, casi en la miseria.

Sus restos descansan en la iglesia El Rosario, de San Salvador.