Pese a la Operación Relámpago que arrancó hace varias semanas en el sur de la capital, muchos vecinos de la colonia 14 de Marzo y de otros sectores se han visto obligados a abandonar sus casas a raíz de los constantes crímenes y actos delincuenciales que protagonizan los mareros.
El 1 de noviembre, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas iniciaron fuertes operativos en forma separada orientados a reducir los altos índices de violencia y delincuencia que han azotado al país.
Los soldados tomaron el control en colonias como Hato de Enmedio, Nueva Suyapa, Honduras, Villa Nueva y Kennedy, donde implementaron registros en vehículos, motocicletas y personas.
Mientras tanto, la Policía inició operativos en las colonias San José de El Pedregal, La Peña, La Vega, Calpules, San Isidro, Los Llanos, Alemán, Monterrey y 14 de Marzo, entre otras.
Los primeros días fue notoria la reducción en los índices de muertes violentas, asaltos, extorsiones y otros actos delictivos que predominaban en la zona. Sin embargo, en los últimos días la situación se ha descontrolado, ya que constantemente se registran muertes violentas ante la poca presencia de policías.
Mareros siembran terror
La zozobra de los moradores del sector ha crecido en los últimos días a raíz de una serie de hechos violentos consumados por miembros de maras que se dedican al cobro del 'impuesto de guerra', asaltos y crímenes.
El último caso ocurrió la tarde del martes cuando inadaptados sociales fuertemente armados acribillaron a balazos a una madre y su hijo, sin que en ese momento aparecieran los policías que participan en los operativos.
En días anteriores, los mismos criminales terminaron con la vida de otros ciudadanos honrados, pero los crímenes siguen en la impunidad.
EL HERALDO tuvo acceso a información que indica que en las últimas semanas varios residentes han tenido que emigrar a otros lugares debido a las amenazas de muerte que reciben de parte de los mareros que con sus acciones desafían a las autoridades.