Editorial

Que no quede impune

El cruel asesinato de la exdiputada liberal Carolina Echeverría Haylock ha causado indignación en la sociedad hondureña, que demanda una investigación que lleve a la pronta identificación de los actores intelectuales y materiales del crimen.

La profesional del derecho y candidata a una diputación por el departamento de Gracias a Dios ha sido víctima de la ola de feminicidios, violencia e inseguridad que desde hace ya varios años golpea a la sociedad y que deja al descubierto el alto grado de indefensión de los y las hondureñas frente a los delincuentes que, desgraciadamente, actúan impunemente, sabiendo —casi a ciencia cierta— que el brazo de la justicia no les alcanzará.

La ausencia de investigación y castigo de los criminales ha disparado la violencia al grado que ya ni en su hogar están seguros los ciudadanos, tal como ha quedado en evidencia con la crueldad con la que asesinaron a Echeverría Haylock en su residencia y los informes que a diario dan los medios de comunicación de hechos en los cuales los delincuentes matan a sus víctimas en sus casas o llegan hasta las viviendas para raptarlas y asesinarlas posteriormente en otros sitios, donde dejan abandonados los cadáveres.

Los grupos de mujeres, los abogados, los políticos y la academia se han unido en una sola voz para demandar que esta muerte no quede impune, y para exigir una mayor agilización de los procesos de investigación de este y todos los casos que enlutan diariamente a las familias hondureñas, sin importar su condición social.

La impunidad no puede seguir reinando frente a una clara falta de voluntad política de parte de las autoridades encargadas de impartir justicia.

Los órganos de investigación tienen que ser más diligentes para garantizar que los delincuentes cumplirán las penas establecidas, siendo esta la única forma probable de frenar la impunidad.