El segundo vicepresidente de Perú, Omar Chehade, renunció este martes al cargo tras enfrentar acusaciones de tráfico de influencias.
El anuncio fue hecho mediante una carta dirigida al presidente del Congreso, Daniel Abugattás. 'He decidido renunciar de manera irrevocable al cargo de Segundo Vicepresidente de la República, al cual tan gentilmente me invitó el presidente del Perú, señor Ollanta Humala Tasso', detallaba la misiva.
El texto continúa explicando que el exfuncionario tomó la decisión luego de haber 'reflexionado y en aras de no causar perjuicio a la buena imagen del Gobierno, y en pro de seguir construyendo una mejor gobernabilidad institucional'.
Chehade ha denunciado que en octubre del año pasado 'se desató, por cierto sector, una injusta y desmedida campaña mediática y política en su contra'. No obstante, el acusado ratificó su compromiso de seguir 'apoyando y colaborando incondicionalmente con el gobierno' de Humala. El también legislador está siendo acusado de haberse reunido con tres generales de la policía peruana en octubre del año pasado para intentar desalojar a trabajadores de una cooperativa azucarera y pasar a entregarla al poderoso grupo empresarial Wong.
Posteriormente a las acusaciones, la Comisión de Ética del Congreso suspendió a Chehade por 120 días de sus funciones de legislador y derivó el caso a la Comisión de Acusaciones Constitucionales. Tal transferencia fue justificada bajo el argumento de que existían indicios del presunto delito de cohecho activo genérico y tráfico de influencias.
La Comisión Permanente del Congreso abordó el caso del exvicepresidente en la tarde de ayer. Paralelamente, el colectivo someterá a votación un dictamen que recomienda abrirle al caso una acusación constitucional.
Si el dictamen es aprobado, el caso pasaría al pleno del Congreso que decidirá en una sesión posterior si expulsa a Chehade.