El inversionista agrícola, Miguel Facussé, respondió al presidente Lobo Sosa que nada tiene que negociar en el caso del conflicto agrario en el valle del Aguán.
El mandatario la semana pasada pidió a las partes que dialoguen porque solo mediante el diálogo se le encuentran soluciones a los conflictos.
“Realmente, con todo el respeto, más bien le pregunto yo al Presidente de La República, ¿qué es lo que queda por negociar?, respondió Facussé.
“Me pidió que le vendiera 3,000 hectáreas a los campesinos y más bien terminamos vendiéndoles 4,045.70 hectáreas; más allá de eso, aceptamos vender las propiedades a precios irrisorios, 50% por debajo del valor de avalúo, realizado por expertos nacionales e internacionales”, añadió.
Según el empresario, no es él quien tiene que negociar. “Es el INA que tiene que convencer al MUCA de la margen derecha a aceptar los términos y condiciones privilegiadas que les ofrece el Gobierno, ya que continúan ellos en situación de usurpadores”.
Preguntado si el primero de junio presentará las órdenes de desalojo de sus fincas, como lo ha anticipado, el productor de palma dijo: “Ese día verán las acciones que tomaremos al respecto, la situación económica de la empresa producto de esta situación no nos permite poder prolongar el tema por mucho tiempo”.
Al respecto, EL HERALDO consultó ayer al ministro del INA, César Ham, si ya tiene fecha para ir al Aguán a finiquitar las negociaciones con la margen derecha del Muca y se limitó a decir que “en los próximos” días hará ese viaje.
Reiteró que tiene identificadas otras 4,500 hectáreas que serán entregadas al Muca.