Tesla bajo fuego: técnico revela lucha y filtraciones

El caso Krupski: De salvar un incendio a desafiar a Tesla. Acusaciones de seguridad, filtraciones y consecuencias legales en una saga que expone tensiones y cuestiona prácticas de la empresa

Elon Musk elogió a Lukasz Krupski por apagar un incendio en una planta Tesla, pero ahora están en lados opuestos.

mar 5 de diciembre de 2023 a las 14:34

The New York Times

Por Jack Ewing / The New York Times

Un día después de que Lukasz Krupski apagó un incendio en un sitio de entrega de autos Tesla en Noruega, quemándose gravemente las manos y evitando un desastre, recibió un correo electrónico de Elon Musk.

“¡Felicidades por salir al rescate!”, escribió Musk, director ejecutivo de Tesla, en marzo del 2019.

Pero lo que comenzó como una historia sobre un empleado heroico y un patrón agradecido se ha convertido en una batalla épica entre el fabricante automotriz y Krupski, un técnico de servicio. La pelea ha generado demandas en Noruega y Estados Unidos y ha llamado la atención de los reguladores de varios países.

Después de ser aclamado inicialmente como un salvador, dijo Krupski en una entrevista con The New York Times, fue acosado, amenazado y finalmente despedido después de quejarse de lo que consideraba graves problemas de seguridad en su lugar de trabajo cerca de Oslo. Krupski, originario de Polonia, era parte de un equipo que ayudaba a preparar los Teslas para los compradores, pero se sintió tan frustrado con la compañía que el año pasado entregó una gran cantidad de datos del sistema computacional de la armadora al Handelsblatt, un periódico de negocios alemán.

Los datos contenían listas de empleados de Tesla, incluyendo a Musk, a menudo con información personal. Había miles de reportes de accidentes y otras comunicaciones internas de Tesla que Handelsblatt empleó como base para notas sobre fallas en el software Autopilot de asistencia al conductor de la compañía. Los datos también proporcionaron la base para notas de Handelsblatt y la revista Wired sobre los problemas que estaba teniendo Tesla en fabricar la camioneta Cybertruck.

Krupski dijo que había obtenido acceso a datos confidenciales simplemente ingresando términos de búsqueda en un sitio web interno de la compañía, lo que generó dudas sobre cómo protegía Tesla la privacidad de miles de empleados y sus propios secretos. La Autoridad de Protección de Datos de los Países Bajos, donde Tesla tiene su sede europea, está investigando si se violaron las leyes de privacidad.

Krupski compartió los datos con Aaron Greenspan, un destacado crítico y vendedor en corto de Tesla, quien lo instó a proporcionar la información que había recopilado sobre Autopilot a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos.

La agencia de seguridad tiene mucho tiempo de estar investigando el software, que puede conducir, acelerar y detener un automóvil por sí solo, pero requiere que un conductor esté listo en todo momento para tomar el control.

La agencia confirmó que está investigando si Autopilot jugó un papel en cientos de accidentes, algunos fatales, pero se negó a comentar sobre cualquier interacción con Krupski. Tesla ha sostenido que Autopilot vuelve más seguros a los autos y recientemente salió avante contra una demanda que afirmaba que el software era responsable de un accidente fatal en California.

Krupski y Greenspan también escribieron una carta a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos planteando interrogantes sobre las prácticas contables de Tesla, con base en parte en los datos que Krupski había recopilado.

Krupski permaneció en el anonimato hasta que habló oficialmente con Handelsblatt el mes pasado.

En la entrevista con The Times, Krupski, de 38 años, dijo que estaba desempleado y había agotado sus ahorros. Le ha notificado formalmente a Tesla que tiene la intención de demandar por una compensación, pero no puede continuar con el caso hasta que reúna suficiente dinero para pagar a un abogado.

A diferencia de los abogados de Estados Unidos, a los abogados de Noruega no se les permite trabajar a comisión, cobrando una parte de cualquier indemnización si ganan, pero nada si pierden.

Tormod Tingstad, un abogado de Oslo, representa a Krupski gratuitamente mientras intentan recaudar dinero.

Tesla obtuvo una orden judicial de un tribunal noruego que ordena a Krupski no distribuir más información de la empresa. El tribunal también confiscó su computadora portátil y se la entregó a Tesla. La empresa notificó a los empleados sobre la violación de datos el 18 de agosto, unos tres meses después de enterarse de que Handelsblatt tenía la información.

Krupski dijo que había sufrido depresión, ansiedad e insomnio como resultado de su batalla con Tesla, pero que se sentía aliviado de no permanecer más en el anonimato.

“Siento que con sólo hacerlo público tengo una nueva inyección de energía”, dijo. “Tengo la motivación de que, ok, tal vez pueda empezar a construir mi vida de nuevo”.

© 2023 The New York Times Company

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