Pasar muchas horas sentado: cómo afecta la salud, aunque no siempre se note
En una era donde gran parte de la vida ocurre frente a una pantalla, incorporar movimiento cotidiano ya no es solo una recomendación: puede ser una forma real de prevención.
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Tegucigalpa, Honduras.- En la rutina moderna, pasar horas sentado se ha vuelto casi inevitable. Trabajo de oficina, reuniones virtuales, largas jornadas frente a pantallas, tráfico, series, redes sociales... muchas personas pueden correr gran parte del día en una silla sin dimensionar realmente cómo ese hábito impacta su cuerpo.
Y aunque sentarse parece inofensivo, el sedentarismo prolongado puede convertirse en un riesgo silencioso para la salud física y mental.
El organismo humano no fue pensado para permanecer inmovilizado durante períodos extensos. Cuando una persona pasa demasiadas horas sentada, varios sistemas comienzan a resentirlo: la circulación se vuelve más lenta, los músculos reducen su actividad, disminuye el gasto energético y pueden aparecer efectos acumulativos que no siempre se perciben de inmediato.
En otras palabras: incluso si no sientes dolor hoy, tu cuerpo podría estar pasando factura poco a poco.
1. Dolor de espalda, cuello y mala postura. Una de las consecuencias más comunes. Permanecer sentado por mucho tiempo —especialmente con mala ergonomía— puede generar tensión muscular, rigidez cervical, molestias lumbares y problemas posturales.
2. Circulación más lenta. Estar muchas horas en la misma posición puede dificultar el retorno venoso, favoreciendo hinchazón en piernas, pesadez e incluso aumentando el riesgo de problemas circulatorios.
3. Metabolismo más lento. La inactividad prolongada puede afectar cómo el cuerpo procesa grasas y azúcares, lo que se relaciona con mayor riesgo de aumento de peso, resistencia a la insulina y enfermedades metabólicas.
4. Menor energía y fatiga. Aunque parezca contradictorio, moverse menos puede hacer que te sientas más cansado. La falta de actividad puede influir en niveles de energía, concentración y estado de ánimo.
5. Impacto en salud mental. Diversos especialistas vinculan el sedentarismo con mayor estrés, ansiedad y sensación de agotamiento emocional, especialmente cuando se combina con exceso de pantallas y poca exposición al movimiento o al aire libre.
Ir al gimnasio o hacer ejercicio es positivo, pero no siempre neutraliza por completo el impacto de pasar 8, 10 o más horas sentado. Por eso, muchos expertos insisten en un concepto clave: no solo importa hacer ejercicio, también importa cuánto te mueves durante el resto del día.
-Dolor frecuente de espalda o cuello
-Rigidez al levantarte
-Cansancio constante
-Piernas pesadas o inflamadas
-Mala postura
-Dificultad para concentrarte
La buena noticia es que pequeños cambios pueden marcar diferencia:
-Levántate cada 30 a 60 minutos, aunque sea por unos minutos
-Camina mientras hablas por teléfono
-Usa escaleras cuando sea posible
-Estira cuello, espalda y piernas durante el día
-Ajusta tu espacio de trabajo para mejorar postura
-Prioriza caminatas cortas diarias
-Considera escritorios ajustables o trabajar de pie por momentos