El ICF nos brindó contratos de usufructo y ahora van a decir que estamos ilegales

La Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus regresó a la Biósfera del Río Plátano y encontró que la carretera ilegal fue terminada. FF AA, ICF, SAG y Mi Ambiente solo fueron cómplices silenciosos

EL HERALDO Plus realizó el recorrido desde el municipio de Dulce Nombre de Culmí, en Olancho, hasta la aldea Krausirpi, en Gracias a Dios, para graficar el daño y el impacto ambiental.

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ENTREVISTA

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Ante la posibilidad de una destrucción de la carretera ilegal que conecta los municipios de Dulce Nombre de Culmí, Olancho, y la aldea Krausirpi, Gracias a Dios, la Asociación de Ganaderos de Wampú (Asogaw) salió al paso para brindar su postura.

EL HERALDO Plus conversó con sus principales directivos: Rufino Martínez (presidente), Marlon Peralta (vicepresidente) y Marvin Zelaya (tesorero), quienes enfatizaron que el proyecto no tiene fondos del narcotráfico.

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¿La carretera ilegal en la Biósfera del Río Plátano se construyó con fondos ilícitos del narcotráfico?

No es una narcocarretera, desmentimos totalmente ese extremo, ese término sataniza y nosotros que lo hemos vivido en carne propia, vemos que es un esfuerzo de comunidades con sacrificio y al hablar de narcocarretera, es decir que hay un gran aportante con dinero, y eso no ha ocurrido, no hay dinero del narcotráfico, tenemos listado de todos los ganaderos que han aportado.

Entonces, ¿cómo avanzó tanto este proyecto?

En algún momento nos faltó organización para salir al paso y aclarar, esa carretera tiene más de 25 años de existir, “Mel” Zelaya la empezó hasta la comunidad de Plan Grande en Dulce Nombre de Culmí y luego las diferentes comunidades le han inyectado dinero.

La carretera beneficia a 35 comunidades de Dulce Nombre de Culmí y el mantenimiento se lo da la alcaldía en los primeros 70 kilómetros y el resto lo hace con esfuerzo la comunidad de Krausirpi.

¿Ustedes están conscientes que están ocupando una zona que es Patrimonio de la Humanidad?

Son territorios nacionales, lo que nosotros tenemos son contratos de usufructos que los brindó el ICF y la municipalidad de Dulce Nombre de Culmí en el 2004, ellos fueron a medir a algunos, la mayoría de ganaderos no se dejaron medir la finca por temor, pensaba que les medían para cobro de impuesto o porque los iban a sacar, pero con el contrato de usufructo yo tengo la tranquilidad de trabajar en la zona, ellos los brindaron y ahora 16 años después van a decir que estamos trabajando en un lugar donde no se puede y eso no es justo.

¿Cuántos ganaderos hay en la zona y qué representan en producción?

En la zona hay 1,800 ganaderos a un promedio cada uno de 200 manzanas.

El ganado, según las proyecciones de la Alcaldía de Dulce Nombre de Culmí en 2020, es de 36 mil machos y 14,600 hembras.

Los ganaderos somos beneficiados en los primeros 70 kilómetros y de esa zona productora salen 40 mil libras de queso a la semana, empleamos en promedio cinco familias por ganadero y en la producción de carne se mueven entre 48 a 50 mil animales al año.

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¿El daño ya llegó a la zona núcleo?

Somos ganaderos que no estamos dentro de la zona núcleo porque la zona núcleo la han mantenido vigilando y nosotros no hemos entrado, si el gobierno quiere tomar acciones con los que están adentro de esa zona está bien.

¿Qué proponen para frenar el daño causado y su extensión?

Siempre nos han tildado que los ganaderos somos los enemigos del medio ambiente, cosa que estamos demostrando que no es así, estamos viendo una forma de compensar y lo haremos por medio de dos formas.

La primera es vigilar nosotros mismos la zona, queremos que nos dejen trabajar con lo que ya tenemos empastado hasta ahí (...) y la segunda es con un proyecto manejado con el ICF de 5.3 millones de euros que dura cinco años que consiste en 20 fincas modelos en la zona sur de la Biósfera del Río Plátano que van a sembrar ocho mil árboles maderables y desarrollar cercas vivas. Se van a dividir los potreros con cercas eléctricas y si yo podía mantener 200 vacas en mi finca voy a poder duplicar en el mismo espacio y el ICF va a certificar todo, y solicitamos al gobierno ampliar este proyecto.

¿Y la decisión de dinamitar la carretera?

Dinamitar la carretera no sería la solución por parte del Estado porque eso complicaría a los habitantes de las comunidades, la solución se debe buscar entre el Estado y las comunidades y tener presencia en la zona, esa vía de comunicación ha llevado desarrollo. Queremos hacer un compromiso con el gobierno que la extensión ganadera no va a continuar, hasta ahí llegamos.

¿Hay intenciones de continuar la carretera?

Si la carretera continúa no está en nuestras manos, nosotros no estamos arriba en Krausirpi y solo abogamos por las personas que la ocupan y no creo que la carretera continúe, las comunidades las inician con piocha, si la carretera continúa va a depender la vigilancia que las autoridades pongan en la zona.

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¿Ustedes también tienen presencia en la Reserva Tawahka?

El ICF nos dio permiso de trabajar en la biósfera y la otra parte de ganaderos que está en la Reserva Tawahka está bajo el permiso de la comunidad desde hace 10 años con un contrato por escrito con la Federación Tawahka, que lo aprobó con toda la comunidad y ellos con su tierra pueden hacer lo que deseen y el contrato es indefinido

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