Día Internacional del Beso: los beneficios de besar para la salud, según la ciencia
Diversos estudios han demostrado que besar no solo fortalece los vínculos emocionales, sino que también puede tener efectos positivos en la salud física y mental.
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Tegucigalpa, Honduras.- En el marco del Día Internacional del Beso, la ciencia recuerda que este gesto cotidiano, asociado al amor y al afecto, va mucho más allá del romanticismo. Diversos estudios han demostrado que besar no solo fortalece los vínculos emocionales, sino que también puede tener efectos positivos en la salud física y mental.
Cada vez que dos personas se besan, el cuerpo activa una compleja reacción biológica. Se liberan neurotransmisores como la dopamina, la serotonina, la oxitocina y las endorfinas, sustancias relacionadas con el placer, la felicidad y el bienestar emocional, lo que ayuda a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo general.
Uno de los efectos más estudiados del beso es su impacto en el sistema cardiovascular. Durante un beso, la frecuencia cardíaca aumenta y los vasos sanguíneos se dilatan, lo que favorece la circulación y la oxigenación del cuerpo.
Investigaciones científicas sugieren que esta respuesta puede ayudar a regular la presión arterial y reducir el riesgo asociado a la hipertensión cuando los besos forman parte de una vida afectiva saludable.
El beso también actúa como un regulador natural del estrés. Estudios han observado que puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, generando una sensación de calma y relajación.
Al mismo tiempo, la liberación de oxitocina —conocida como la “hormona del amor”— fortalece el apego emocional y aumenta la sensación de seguridad y conexión con la otra persona. Esto explica por qué besar puede mejorar el ánimo y contribuir a disminuir la ansiedad.
Aunque no siempre se menciona, besar implica un intercambio de microorganismos entre personas. Lejos de ser únicamente negativo, algunos estudios sugieren que esta exposición controlada puede estimular el sistema inmunológico.
La ciencia ha señalado que este intercambio puede activar respuestas defensivas del cuerpo, ayudando a reforzar las defensas naturales. Además, la saliva contiene sustancias que contribuyen a mantener la salud bucal, ayudando a combatir bacterias que causan caries y otros problemas orales.
Más allá de los efectos físicos, besar tiene un impacto importante en la salud emocional. Investigaciones han encontrado que este gesto favorece la autoestima, la sensación de apego y la satisfacción en las relaciones.
Incluso algunos estudios sugieren que las parejas que mantienen contacto afectivo frecuente, como los besos, presentan menores niveles de estrés percibido y mayor bienestar general.
Aunque no es una “cura” médica, la evidencia científica coincide en algo: besar activa múltiples sistemas del cuerpo al mismo tiempo —neurológico, endocrino e inmunológico— generando una sensación general de bienestar.
En el Día Internacional del Beso, la ciencia lo confirma: este gesto tan simple puede ser una poderosa herramienta natural para mejorar el ánimo, reducir el estrés y fortalecer los vínculos humanos.