Crímenes

Una lucha ambiental que empieza en casa

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01.04.2017

SERIE 3/5

La lucha contra el cambio climático en Japón comienza desde la casa, donde saben que los voluminosos informes con gráficas indescifrables no expresan nada si no puedes separar el papel, el plástico y el aluminio en contenedores diferentes.

Así es Japón, la isla anclada en Asia que enfrenta el desafío de seguir moviendo los engranajes del desarrollo sin aflojar las tuercas de su ecosistema bañado por las aguas del océano Pacífico.

Desde el exterior se ha percibido la política ambiental japonesa como un modelo para desarrollar otras sociedades de manera sostenible y ecológica. Desde Honduras son varios los especialistas que expresan su admiración.

En este reportaje rescatamos cuatro casos conocidos en primera persona sobre reciclaje, tratamiento de desechos sólidos, recuperación de un lago ancestral y el manejo de aguas.

Japón persigue la meta de reducir
en 80% las emisiones de gases
con efecto para el 2050.

Reciclaje, labor doméstica

El nivel de fascinación que despiertan los grandes establecimientos de reciclaje y eliminación de basura puede ser igual o mayor al ver a los japoneses clasificar su basura en todo momento.

Es una rutina casi religiosa: por ejemplo, terminas la comida y agarras el plato; separas los sobrantes de comida del papel y depositas cada uno en el respectivo contenedor que habrá en la casa o el restaurante. Lo mismo haces con el plástico.

Los japoneses acostumbran a separar los residuos de su comida para facilitar el trabajo de reciclaje. Una práctica que aprenden desde niños.

Los japoneses acostumbran a separar los residuos de su comida para facilitar el trabajo de reciclaje. Una práctica que aprenden desde niños.

Más que recordar, este procedimiento lo hacen casi de forma automatizada. Se los enseñaron en la casa, lo reforzaron en la escuela y el gobierno saca los frutos con sus programas ambientales reciclando los elementos útiles.

25.4%

redujo Japón las
emisiones de gases
con efecto invernadero
del año fiscal 2005 al
año fiscal 2013.

No solo la basura doméstica tiene un tratamiento especial. Podemos decir que deshacerte de una casa, puesto que en Japón se ordena demoler cualquier vivienda con más de 50 años, pasa por un proceso similar. Así conocimos el trabajo de Ishizaka Industry, una empresa que utiliza tecnología avanzada para reciclar residuos de construcción.

Lo que para ti son viejos ladrillos, madera podrida y tierra infértil que debe ir a un botadero a orilla de calle, para ellos es material con una segunda vida que, con la fórmula correcta, puede transformarse en pavimento.

Por otra parte, la acumulación de desperdicios en grandes terrenos es técnica del pasado en Japón, ya que las ciudades, como la capital Tokio, acostumbran a eliminar los residuos de hogares en plantas incineradoras y, como prueba de su desarrollo, varias áreas transportan la basura mediante un sistema de tubería subterránea.

En el lago Biwa también se acondicionó un museo para difundir el cuidado del depósito de agua y la conservación de su ecosistema.

En el lago Biwa también se acondicionó un museo para difundir el cuidado del depósito de agua y la conservación de su ecosistema.

Recuperando el azul

En la historia de la política ambiental de Japón también hay líneas escritas en rojo, un color que no olvidan cuando lo vieron mezclarse en la década de 1970 sobre las aguas del Biwa, el lago más extenso y viejo del país.

Ver colorado el depósito que les proveía de la celestial agua a la prefectura de Shiga activó las alarmas. Gobierno municipal, ambientalistas y ciudadanos sumaron esfuerzos para recuperar la pureza. Casi 40 años después lo lograron.

Dicho

Lo que para ti son
viejos ladrillos, para
ellos es material
con una segunda vida.

La estrategia fue adoptar sistemas de aguas negras y residuales, así como motivar a la gente a utilizar detergentes naturales en lugar de sintéticos, una de los principales causas que había dañado el lago, según Aito Eco Plaza Nanohanakan, una organización no lucrativa que lidera parte de las iniciativas de la recuperación. Este compromiso también es visible en las comunidades, pero hay una que destaca por usar un sistema de aguas manantiales que nos recuerda al antiguo Japón y su relación mística con el agua.

El barrio Harie recibe el líquido del generoso lago del Biwa y lo devuelve diáfano y transparente mediante el uso de “kabata”, un sistema para tomar y descargar el agua doméstica de pequeños canales adyacentes a las casas.

A pesar de poseer un buen sistema de agua potable, los habitantes no ocultan su preferencia por el regalo cristalino y refrescante del Biwa, el lago que se comienza a salvar desde casa.

+Ver aquí la primera y segunda parte de esta serie