Actividad humana daña Lago de Yojoa
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Nueve municipios de tres departamentos de la zona central aprovechan las bondades del Lago de Yojoa, sin embargo, hacen muy poco para protegerlo.
La belleza de este espejo de agua dulce, ubicado entre los departamentos de Comayagua, Santa Bárbara y Cortés, cada día se deteriora como consecuencia, sobre todo, de la actividad humana.
Luego de analizar varios estudios nacionales e internacionales, visitar el lugar y conocer la opinión de expertos y lugareños, EL HERALDO, en una serie de reportajes publicados esta semana, expuso el estado crítico del Lago de Yojoa.
Desde los balcones de los coloridos restaurantes a orilla de la carretera CA-5, los viajeros pueden contemplar todavía un lago lleno de vida, sin embargo, al ingresar en él puede sentirse que agoniza lentamente.
“La cristalinidad se perdió, el espejo de agua es de opaco a verdoso debido al lirio acuático; sucio, producto de una contaminación descontrolada. Hay plomo, zinc, cadmio, cobre, heces humanas y de animales, residuos de productos químicos”, se detalla en uno de los reportajes.
Otro problema es la extensión de licencias ambientales para ampliar las actividades en la zona alrededor de este depósito natural de agua dulce. La contaminación alcanza niveles irracionales. Si el lago todavía sobrevive es gracias al poder regenerativo de la naturaleza y no por del cuidado del hombre.
Si bien en 2007 se aprobó el decreto 46-2007, orientado a su protección, y en 2009 se redactó un amplio reglamento para controlar las actividades humanas en esa área, las acciones solo quedaron plasmadas en el papel, nunca se concretaron y ahora el daño ecológico tiende a ser irreversible.
Los gobiernos centrales, los alcaldes de los municipios que aprovechan esta joya hídrica y las ONG que han surgido para conservar el Lago de Yojoa deben trabajar unidos para su rescate.